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lunes, 1 de julio de 2019

8 falsos mitos sobre las enfermedades mentales

Las personas aquejadas de alguna enfermedad mental viven con el estigma de falsos mitos muy asociados a este tipo de enfermedades.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental se define como un "estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad". En contraposición, la enfermedad mental es una alteración, ya sea esta de caracter emocional, cognitivo o comportamental, en el que alguno/s de los procesos psicológicos básicos quedan anulados, mermados o alterados. Esto crea en el paciente algún tipo de malestar subjetivo y le genera alguna dificultad para adaptarse al entorno cultural o social en el que se ve envuelto.
8 falsos mitos sobre las enfermedades mentales
Las causas y factores de riesgo de las mismas fueron detalladas en un artículo anterior. De la misma manera se hizo con las diferentes tipologías de las mismas.

Las personas aquejadas de alguno de estos trastornos, acostumbran a vivir rodeados del estigma de falsos mitos sobre las enfermedades mentales que están muy incrustrados en la sociedad. Estos son usualmente promovidos igualmente por la desinformación y mala praxis de periodistas y guionistas de cine. A continuación se mencionan los más extendidos:

1.- Los niños no suelen tener problemas de salud mental


La realidad es que los problemas de salud mental no son inusuales a edades más tempranas. Es más, es de vital importancia estar atentos a señales de riesgo, pues un diagnóstico temprano puede suponer una enorme diferencia en cuanto a la eficacia del tratamiento e incluso llevar a la recuperación completa.

A consecuencia de la estigmatización y desinformación generalizadas, muchos padres se resisten a llevar a sus hijos a profesionales de la salud mental. De la misma manera, también es poco habitual que ellos mismos acudan al psicólogo en busca de documentación y consejo para entender mejor a sus hijos. 

No hay que olvidar que un profesional puede ser capaz de diagnosticar cualquier condición subyacente y proporcionar un tratamiento a tiempo (y, por lo tanto, más eficaz). La terapia ayuda a los padres a comprender los factores de riesgo y los traumas que afectan a sus niños pequeños o a sus hijos adolescentes y a desarrollar una mejor relación con ellos. Además, los hijos también pueden beneficiarse de tener un espacio terapéutico en el que compartir sus preocupaciones y miedos.

2.- Las personas con enfermedad mental son violentas y peligrosas


Este mito quizás haya sido especialmente extendido por la prensa, ya que cuando una persona con enfermedad mental comete un delito, ese factor suele ser resaltado, cosa que no ocurre cuando el perpetuador es diabético o epiléptico. Sin embargo, las estadísticas muestran que es mucho más probable que una persona con enfermedad mental sean víctimas de violencia que perpetuadores de la misma, incluso que es más probable que cometan suicidio antes que atacar a otra persona.

Eso sí. Lo que no deja de ser cierto es que es muy común que personas con enfermedad mental tengan problemas de control de impulsos y qué, en consecuencia, cuando prueban alguna actividad o sustancia susceptible de generar adicción, terminen desarrollando la misma. El alcohol es una de estas sustancias y está al alcance de todos al ser legal, así que existe un alto grado de alcoholismo entre los enfermos mentales. El alcoholismo si es un factor que incrementa el riesgo de violencia física, pero el índice de alcohólicos con enfermedad mental propensos a la violencia física no es mayor que la del resto de la población alcohólica.

3.- Las enfermedades mentales tienen un origen puramente genético y biológico


Es cierto que estudios recientes ponen cada vez más en evidencia la relevancia del factor biológico en diversas enfermedades mentales. No obstante, ello no elimina el factor ambiental. Esto quiere decir que una persona con una predisposición biológica a, por ejemplo, la depresión, puede vivir toda su vida sin desarrollarla. De la misma manera, determinados factores sociales y ambientales pueden conseguir que una persona que, por factores biológicos no sea propensa de desarrollar la enfermedad, la termine manifestando.

8 falsos mitos sobre las enfermedades mentales


Un ejemplo que ayuda a entender esto es el de las adicciones. Una persona que, por su composición genética, tenga mayor probabilidad de desarrollar una adicción al alcohol, jamás la padecerá si nunca prueba dicha sustancia.

4.- Las enfermedades mentales son intratables


A pesar de ser una ciencia muy joven, se  ha avanzado mucho en el campo de la psicofarmacología y hay medicamentos que ayudan a mitigar los síntomas de muchas enfermedades mentales. Muchos individuos tienen respuestas positivas a medicamentos para la depresión, para trastornos maníacodepresivos e incluso para la esquizofrenia. Por supuesto, deben ser prescritos y controlados por un profesional. Algunas personas no necesitan medicación y mejoran solamente con terapia psicológica, que es un procedimiento en el que también estamos viendo innovaciones. No olvides que los cambios en el estilo de vida pueden mejorar, de la misma manera, el pronóstico.

5.- Si buscas tratamiento, acabarás en el hospital.


A pesar de encontrarse en deshuso, es difícil alejarse de la imagen mental de la camisa de fuerza y las paredes acolchadas. Hay que tener en cuenta que tener una enfermedad mental no implica necesariamente demencia, simplemente significa que tienes un problema, que puede ser de mayor o menor seriedad, pero que profesionales debidamente formados te pueden ayudar con él. La hospitalización es únicamente para casos extremos en el que el paciente pueda suponer un peligro para él mismo o para los demás, siempre con el objetivo de que el periodo en el que la hospitalización sea necesaria sea lo más breve posible.

6.- La enfermedad mental es un síntoma de debilidad


Mucha gente concibe que la gente que sucumbe al estrés, ansiedad o la depresión es porque no ha tenido la suficiente fortaleza mental para lidiar con las situaciones a las que se ha enfrentado. No deja de ser cierto que hay estrategias cognitivas ineficaces que pueden conllevar a la depresión, así como otros trastornos y que estas son entrenables, pero no hay que olvidar que existe también un factor biológico que igualmente influye en que dos personas no afronten de la misma manera una situación idéntica.

7.- La enfermedad mental es consecuencia de un inadecuado estilo de crianza


Muchas padres se culpan a si mismos por la enfermedad de sus hijos, otros, tratan de mirar a otro lado y no aceptar la situación de sus hijos, precisamente porque piensan que si la enfermedad existiese, sería culpa suya. Por otro lado, otros padres conscientes del problema de su hijo, tratan de ocultarlo por miedo a que la sociedad les juzge y les culpe a ellos, evitando así que la persona reciba la ayuda que necesita.

8 falsos mitos sobre las enfermedades mentales
El estilo de crianza puede tener su peso en el resultado final, al menos de manera indirecta, ya que puede suponer una fuente de estrés o enseñar estrategias para lidiar con determinadas situaciones. No obstante, debido a la influencia de muchos otros factores, muchas personas que han sido criadas en un entorno idílico, pueden desarrollar igualmente una enfermedad mental.

8.- La enfermedad mental es consecuencia del "pensamiento negativo"


Distintas pseudociencias están implantando lo que se está denominando "la dictadura de la felicidad", llegando a segurar que todas las enfermedades (fisicas o mentales) se deben únicamente a pensamientos negativos. Esta afirmación está complemente carente de fundamento científico y completamente descartada.

Esto es especialmente peligroso, ya que consigue que muchas personas acudan a estas pseudociencias, ante la promesa de soluciones mágicas. 

No hay que olvidar que las emociones negativas, como la tristeza o el miedo, tienen una función adaptativa que facilita la supervivencia y que por ello son completamente lícitas.