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martes, 28 de mayo de 2019

¿Qué sucede en el cerebro de un adolescente?

En los años 60, David Elkind propuso algunas características propias del comportamiento adolescente. Los más recientes descubrimientos en neurociencia ayudan a explicar el por qué de esas características.

Se conoce a la adolescencia como la quinta de las nueve etapas de la vida. Esta es la transición entre la niñez y la etapa adulta y especialmente caracterizado por la pubertad, lo cual se entiende por el proceso fisiológico que completa la madurez sexual de la persona. El periodo de la adolescencia se inicia alrededor de los 11 y termina aproximadamente sobre los 20.

Cerebro Adolescente


Esta etapa de la vida tiene unas características muy peculiares que se visualizan en el aspecto comportamental de la persona, siendo especialmente reconocidas las observaciones de David Elkind, realizadas en 1967, el cual expuso que esta etapa estaba caracterizada por un marcado "egocentrismo" resumiéndole con la siguiente frase: "los jóvenes adolescentes, a causa de la metamorfosis fisiológica que está siendo sometido, se refiere principalmente a sí mismo. Por consiguiente, dado que no puede diferenciar entre lo que otros están pensando y sus propias preocupaciones mentales, supone que la gente está obsesionada con su comportamiento y apariencia que él mismo es", explicó Elkind.

Para explicar mejor su teoría, el autor acuñó los siguientes términos:

  • Audiencia imaginaria: se trata del convencimiento de que los demás están especialmente atentos a ellos, piensan constantemente en ellos y que lo que ellos mismos hagan es importante para los demás.
  • Fábula personal: consiste en la concepción de que sus experiencias, pensamientos y emociones son muy difícilmente compartidas por el resto de las personas y en consecuencia es un ser único e incomprendido. En ocasiones, esta impresión de ser único lleva también a un autoconcepto de vulnerabilidad que puede traducirse en un comportamiento temerario e incluso autodestructivo.
  • Idealismo y caracter crítico: a medida que crecen, las personas acostumbran a darse cuenta de que su ideal utópico dista mucho de la realidad que le rodea. Normalmente esto conlleva una tendencia a la crítica y la rebeldía.
  • Hipocresía Aparente: a pesar de la tendencia a exclamar su deseo de perseguir un ideal, muchas veces demuestra no entender la relación entre ese ideal y los sacrificios necesarios para obtenerlos.
  • Tendencia a discutir: este concepto está íntimamente relacionado con el anterior. Elkind matiza que esta tendencia podría deberse al deseo de demostrar todos los nuevos conocimientos que ha adquirido y la consideración de que siempre tiene razón.
  • Indecisión: a estas edades las personas suelen mostrar estrategias muy pobres para la resolución de conflictos, lo cual puede llevar tanto a la ausencia de respuesta, por indecisión, como a la impulsividad con el objetivo de detener la ansiedad que provoca el tener que tomar una decisión.
Aunque se ha considerado importante desglosar esta teoría por su gran repercusión y cómo ha servido de puente para futuras investigaciones, es importante señalar que Elkind no corroboró sus hipótesis a través del método científico. No obstante, como se verá a continuación, posteriores descubrimientos hablan a favor de muchos de sus postulados.

El cerebro del adolescente


Como en tantos aspectos relacionados con la ciencia psicológica, el gran número de avances en neurociencia que se han producido en los últimos años, están ayudando a entender mucho mejor y de manera objetiva qué es lo que está sucediendo. A continuación se explicarán algunas características del cerebro de una persona durante la adolescencia y las consecuencias que ello podría tener para su comportamiento.

Cabe destacar que, desde el momento del nacimiento, el cerebro de una persona ha ido creciendo y el tope de su tamaño se alcanza, aproximadamente, al inicio de la adolescencia. No obstante, en los siguientes años, se tiene que completar un largo proceso de maduración cerebral

Durante esta maduración, parte de la Materia Gris se trasforma en Materia Blanca. Por tanto, el cerebro sufre cambios estructurales, apareciendo nuevas conexiones, desapareciendo otras y reorganizando algunas que existían previamente. Se produce un “poda” neuronal, desechando todas aquellas conexiones que ya no son útiles y que por el desuso se han debilitado. 

La maduración se produce por áreas, desde la nuca hasta la frente. La última área que madura es la Corteza Prefrontal que ayuda a calibrar riesgos, se ocupa del control de impulsos, el juicio y la toma de decisiones. Así, los adolescentes cometen imprudencias y conductas rebeldes, ya que están en un periodo sensible en el que estas funciones todavía se están consolidando. 

También hay que destacar que, durante esta etapa, el Sistema Límbico registra una sobreactividad, ya que está trabajando en la última etapa de su maduración. Esto quiere decir que, en este periodo, las personas tienden a ser más emocionales. En dicho sistema se encuentran el Hipocampo y la Amígdala, consolidando la memoria individual y afectiva, lo cual tiene un determinado peso en el enorme deseo de “independencia” que se observa en estas edades, buscando formar una identidad alejada del núcleo familiar. Por otro lado, estas regiones cerebrales también se encargan de los circuitos de recompensa, lo que también les hace más proclives a conductas de riesgo o adictivas. 

Diferencias de género


Se observan significativas diferencias de género con respecto a estos procesos de maduración emocional. En las mujeres, las regiones de la Corteza Frontal que procesan el lenguaje, el control del riesgo, la agresividad y la impulsividad maduran antes. En cambio, en los chicos maduran antes las regiones del Lóbulo Inferior Parietal, cruciales para las tareas espaciales. Estas diferencias en la maduración se pueden observar en el comportamiento, viendo conductas más impulsivas en los chicos, por ejemplo.

Cerebro Adolescente


Las hormonas sexuales también juegan un papel importante. Se producen cambios emocionales, mentales, psicológicos y sociales en un periodo corto de tiempo. Ellas acostumbran a ser muy sensibles a la aprobación, aceptación o rechazo de los demás, son muy importantes las relaciones sociales y agradar y gustar a los demás. Esto, se ve influenciado por la Dopamina y la Oxitocina. En cambio, ellos experimentan un aumento en la Testosterona, que reduce el interés por el contacto social excepto en lo que se refiere al deporte (competitividad) y al sexo. La Vasopresina también incentiva la competitividad e independencia. Esto hace que los chicos sean más temerarios, ya que tienen más expectativas de beneficio que de riesgo.

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