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viernes, 26 de abril de 2019

¿Por qué la gente confía en las pseudociencias?

A pesar de los avances en distintas ciencias, mucha gente se pone en manos de disciplinas no avaladas por el método científico ¿Por qué ocurre esto?

En un artículo anterior se describió qué es una ciencia y qué requisitos debe de seguir una disciplina para ser considerada "científica" y qué requisitos se deben de dar para que un hecho sea aceptado como "científico".


En contraposición, hay que distinguir estos conceptos de otros tres:
  • Protociencia: es aquella hipótesis que aún no ha sido planteada por el método científico, pero se sigue este método para tratar de falsarla o comprobarla. La "alquimia" o la "parapsicología"
  • Superchería: aquello que cambia una verdad por una mentira.
  • Pseudociencia: aquello que se hace pasar por ciencia, a pesar de no cumplir los requisitos necesarios para ser considerado como tal.

Se entiende entonces qué todas las pseudociencias son supercherías, pero no todas las supercherías son pseudociencias.

A pesar de qué, desde hace tiempo, la comunidad científica estableció un método para establecer cuando un conocimiento era fiable y no tener que confiar en "dogmas", es un hecho que ha día de hoy, muchas pseudociencias cuentan con una larga cartera de clientes, entre ellos se incluyen gente con formación en disciplinas científicas. En Psicología, tampoco se está excento de esto ¿Por qué ocurre esto? A continuación destacamos cuatro factores fundamentales.

Comodidad 


Muchas pseudociencias se centran en la idea de que el paciente no tiene culpa de nada, sino que son factores que él no controla o factores externos como “gente tóxica”. Muchas de estas terapias no suelen consistir en grandes sacrificios (salvo económicos), por lo que no requiere habitualmente que el paciente salga de su “zona de confort”.

Es importante señalar que en algunos de estos casos, como ocurre en grupos sectarios, se trata de que el paciente caiga en una burbuja, persuadiéndole de que no acuda a otros profesionales en busca de otras opiniones y poniendo al paciente en contra de las personas de su alrededor para crear la sensación de que el pseudoterapeuta es “el único que le entiende”.

Iatrogenia


Este término se refiere a síntomas causados por el propio profesional. En medicina puede ser el efecto secundario de un medicamento que el paciente, en realidad, no necesitaba, o el resultado de una operación que no salió del todo bien.

En Psicología esto se entiende cuando el mero hecho de sugerirle a una persona que pueda padecer un determinado síntoma, sirva para que este empiece a experimentarlo. En muchas de estas pseudociencias es el propio pseudoterapeuta quien convence al paciente de qué tiene un trauma o trastorno y, a la vez, quien le convence de que ha sido capaz de superarlo gracias a sus técnicas.

Un famoso ejemplo de cómo esto sucede, es el caso de pseudoterapeutas que han implantado falsos recuerdos en sus pacientes.

Efecto Placebo


Desde 1916, gracias a un experimento del Dr. David Match, sabemos que una persona puede consumir una sustancia inocua y, que la falsa expectativa de que ello le va a curar, puede conllevar a qué manifieste mejora de sus síntomas. No fue hasta 2007 cuando un grupo de investigadores de la Universidad de Michigan pudieron explicar que esto sucede porque cualquier expectativa positiva libera una serie de neurotransmisores (dopamina, serotonina), sobre el Núcleo Accumbems, región que se encarga, entre otras cosas, de la experimentación del placer (está muy ligada también a que se generen adicciones). Esto quiere decir que, a pesar de que los síntomas de la enfermedad persisten en el individuo, a su cerebro llega la falsa información de una sensación subjetiva de bienestar.



Efecto Forer


En 1948, el profesor de Psicología Bertram Forer le pasó “un test de personalidad” a sus alumnos, y al devolverle los resultados, le pidió que evaluasen del 1 al 5 cómo de acertado había sido su diagnóstico. La media de la clase fue de 4.26, a pesar de qué más tarde el profesor reveló de qué, independientemente de las respuestas que hubieran dado, a todos se les había devuelto el mismo texto, el cual era una mezcla de distintos horóscopos que se había encontrado. Este rezaba lo siguiente:

Tienes la necesidad de que otras personas te quieran y admiren, y sin embargo eres crítico contigo mismo. Aunque tienes algunas debilidades en tu personalidad, generalmente eres capaz de compensarlas. Tienes una considerable capacidad sin usar que no has aprovechado. Disciplinado y controlado hacia afuera, tiendes a ser preocupado e inseguro por dentro. A veces tienes serias dudas sobre si has obrado bien o tomado las decisiones correctas. Prefieres una cierta cantidad de cambios y variedad y te sientes defraudado cuando te ves rodeado de restricciones y limitaciones. También estás orgulloso de ser un pensador independiente; y de no aceptar las afirmaciones de los otros sin pruebas suficientes. Pero encuentras poco sabio el ser muy franco en revelarte a los otros. A veces eres extrovertido, afable, y sociable, mientras que otras veces eres introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser bastante irrealistas”.

Esto llevó al Forer a concluir que las personas suelen aceptar descripciones vagas y generalistas como propias.

Lo descubierto en este experimento también es puesto en práctica para atraer a gente "demostrando" con ello, las bondades de sus métodos diagnósticos.

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