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jueves, 7 de febrero de 2019

De esta manera Islandia ha conseguido reducir drásticamente el nivel adicción e indice de criminalidad en adolescentes

"Juventud en Islandia" es el programa que aplica el gobierno islandés y que ha conseguido reducir considerablemente el consumo de drogas y los índices de criminalidad en adolescentes.

En los años 1992, 1995 y 1997 se les pasó a adolescentes islandeses (de entre 14 a 16 años) un cuestionario acerca de sus hábitos de vida, entre los que se encontraban preguntas de la talla de: "¿Alguna vez has probado el alcohol?, si es así ¿Cuando fue la última vez que bebiste?", "¿Alguna vez te has emborrachado?", "¿Has probado el tabaco? Si es así ¿Con qué frecuencia fumas?", "¿Cuánto tiempo pasas con tus padres?" "¿Tienes una relación cercana con tus padres?" o "¿En qué tipo de actividades participas?"

Iceland Youth
Foto encontrada en: kidzu.co


Según los resultados, el 25% de ellos fumaba a diario y el 40% se había emborrachado en el mes previo a realizar la encuesta. El análisis de los datos recogidos permitió establecer un perfil del adolescente que consume ciertos tipos de sustancias y que mantiene su consumo a lo largo del tiempo. El dato que más llamó la atención de los investigadores fue que participar en actividades extraescolares y satisfactorias relaciones familiares mostraron ser fuertes predictores en adolescentes en cuanto a comenzar a consumir alcohol u otras drogas. Esto les dio pie a pensar que actuar sobre estas dos vías sería de gran utilidad para tratar y prevenir estos problemas. Cuando la misma encuesta se pasó a la población adolescente en 2016, el porcentaje de fumadores diarios era del 3% y de los que se habían emborrachado en el mes anterior al 5% ¿Cómo lo consiguieron?

Los estudios de Harvey Milkman


Una figura clave para este logro ha sido el psicólogo norteamericano Harvey Milkman, quien aterrizó en Islandia en 1991 y actualmente es profesor de la Universidad de Reykjavik. Milkman había sido invitado al país europeo a dar una conferencia acerca del trabajo que había realizado previamente en la Universidad de Denver.

Harvey Milkman
Harvey Milkman.
Milkman, en la década a los 70 trabajó en el campo de las adicciones en el Hospital Bellevue de Nueva York, cuando se incrementó alarmantemente el consumo de LSD y Marihuana en su país. Durante esa época, el psicólogo cayó en la cuenta de qué la mayoría de las investigaciones sobre el tema se estaban centrando en por qué esas personas se iniciaban en el consumo de sustancias, pero no en por qué ese consumo era mantenido a lo largo del tiempo. El investigador descubrió en que el adicto elegía "Heroína" o "anfetaminas" dependiendo de la manera en que quisiera lidiar con el estrés, mientras que la heroína era elegida por aquellos con tendencia a escapar de los problemas, las anfetaminas mostraban ser más populares entre aquellos que querían confrontarlos activamente.

Según la teoría de Milkman, el factor primordial que determinaba el carácter reforzante del consumo era como estas sustancias alteran la química del cerebro. Distintas drogas (incluyendo aquí el alcohol y la nicotina) tienen una incidencia específica sobre determinados circuitos cerebrales y esto puede crear artificialmente la sensación que busca el individuo (euforia, tranquilidad...). Sin embargo, estas reacciones químicas se pueden lograr de manera natural, a través de actividades como la práctica deportiva, musical....  no todas ellas lícitas, ya que las actividades delictivas también son un recurso en el que alguna gente busca esta estimulación cerebral.

Distintas investigaciones llevadas a cabo por todo el continente europeo, así como en algunos países asiáticos, demuestran que el fundamento de Milkman: "darle a los jóvenes algo mejor que hacer", es efectivo en cualquier núcleo cultural. La única excepción se encontró en un país del mar báltico, dónde la participación en actividades deportivas demostró ser un factor de riesgo para el consumo de drogas. Una investigación más profunda demostró que el perfil de los dueños de este tipo de centros eran jóvenes exmilitares proclives a emplear esteroides para desarrollar los músculos. 

Debido a sus trabajos, en 1992, el equipo de Milkman recibió una beca de 1.2 millones de dólares para el "Proyecto Autodescubrimiento", en el que se ofrecían alternativas naturales para obtener ese "chute" a jóvenes de 14 años para alejarles de las drogas y de actividades delictivas. El psicólogo explicó así el éxito del proyecto: "No le decíamos a los chicos que iban a recibir tratamiento. Les decíamos que les enseñaríamos lo que ellos quisieran: música, danza, pintura... la idea era dotarles de herramientas para lidiar de una forma más efectiva con los problemas de la vida, en algunos casos ayudándoles a reducir sus niveles de ansiedad, y en otros proporcionándoles la adrenalina que buscan", aseguró Milkman.

Iceland Youth
Jóvenes adscritos a los programas de "Juventud en Islandia" | Foto de Dave Imms para "Mosaic".


El éxito de este programa se centró en qué, conjuntamente a la instrucción de nuevas habilidades, también se les enseñaba a los chicos a desarrollar su autoestima y autoconcepto. Según Milkman: "El fracaso de los anteriores programas de educación antidroga se debe a que no prestaron atención a este factor. Es necesario desarrollar herramientas para ser capaces de asimilar y aplicar lo que en ellos se enseña", explicó el investigador. Cabe destacar que a los participantes se les dijo que sería un programa de tres meses y algunos de ellos se quedaron hasta cinco años.


Juventud en Islandia


Cuando Milkman viajó a la ciudad islandesa de Tindar, por aquel entonces con un índice muy alto de alcoholismo y delincuencia entre la población adolescente, conoció a su colega Dóra Sigfúsdóttir, con quien hoy sigue colaborando fielmente. Sigfúsdóttir le planteó al norteamericano si su idea de darle a los jóvenes "algo mejor que hacer", podría funcionar, no solo para alejar a los que ya son consumidores de estas prácticas, sino también para evitar que otros se inicien en la misma. Con esta idea nació en 1999, subvencionado por el ayuntamiento de Reykjavik, el proyecto "Juventud en Islandia", a través del cual se animaba a la población joven a participar en un amplio rango de actividades extraescolares. Además de los resultados arriba expuestos acerca de cómo ello redujo el consumo de drogas entre los jóvenes, es importante remarcar en como ello también ayuda en desarrollar una generación con mejores índices de salud, con lo que ello revierte en los gastos en sanidad del país.

Juventud en Islandia
Logotipo de "Juventud en Islandia".
Un importante matiz con respecto al programa puesto en marcha anteriormente en Denver fue que en este caso el gobierno tomó parte activa y cambió algunas leyes. A partir de entonces se ilegalizó la venta de tabaco a menores de 18 y de alcohol a menores de 20, sumado a que se estableció un toque de queda a los menores de 16 hasta las 22:00 p.m. Además, se obligó por ley a que todos los colegios implementasen organizaciones parantales con el objetivo de instruir a los padres a cómo estrechar lazos con sus hijos y las formas más efectivas de educación. Con todo esto, además de recibir formación permanente en cuanto a estrategias educativas, también aprenden a reforzar su autoridad.

Otra forma de potenciar este iniciativa por parte del gobierno fue el de dotar a becas a los jóvenes que participasen en estas actividades, logrando así darle la oportunidad a los hijos de familias más desfavorecidas.

¿Y qué pasa con el resto de países?


Parece ser que, desde hace ya décadas, Islandia ha encontrado una serie de pautas muy efectivas para atajar el problema casi de raíz ¿Por qué entonces otros países siguen teniendo grandes problemas de drogadicción y delincuencia en la población joven? Aquí entran dos factores: el primero de ellos es que otros países accedan a poner en marcha el programa y el segundo determinar si lo que funcionó en el pequeño país del noroeste de Europa.

En cuanto a la primera cuestión, cabe recalcar qué, en términos científicos, es difícil esclarecer si los cambios vividos en ese país se deben únicamente a la aplicación de estas medidas, o a otros factores. Esto puede explicar porque el método no tiene el reconocimiento de "panacea" que cualquiera pudiera adjudicarle solo leyendo los datos ofertados en el presente artículo.



Lo cierto es que desde 2006 existe el programa "Juventud en Europea", coordinado por el colaborador de Milkman, Jòn Sigfússon al cual, hasta la fecha se han adscrito 35 municipios, distribuidos entre 17 países. En esos sitios, se intenta aplicar las medidas adoptadas en Islandia, pero adaptadas a las circunstancias del país. Por ejemplo, tomando el ejemplo de Tarragona, en España. En dicho país está incrementando la ludopatía en jóvenes, así que el cuestionario inicial incluye también items referidos a esta práctica para poder actuar sobre ella.

Lo cierto es que en todos los sitios en los que se ha implementado este programa se han encontrado resultados positivos, destacando Kaunas, en Lituania, quienes tomando medidas muy similares, han conseguido reducir, con respecto a 2006, el consumo de alcohol en jóvenes un 25% y hasta el 30% el de los fumadores habituales. Aún así, ningún otro sitio ha mostrado datos tan impresionantes como los de Islandia.

Conclusión


Esta claro que potenciar la unidad familiar y la participación en actividades extraescolares son estrategias efectivas para alejar a los adolescentes de las sustancias nocivas, así como de actividades delictivas. No obstante, el nivel de efectividad que tenga en una determinada población dependerá de:

  • Factores culturales: cabe destacar que no en todas las culturas, el tema del consumo de sustancias, incluso las conductas delictivas, tienen el mismo valor. Hay sociedades más enfocadas hacia el individualismo y otras más enfocadas a la colectividad. Todo este tipo de factores tendrán un determinado peso en cómo se tratará esta temática.
  • Factores demográficos: es importante destacar que Islandia es una población muy pequeña (alrededor de 350 mil habitantes), si lo comparamos con Estados Unidos (más de 300 millones de habitatantes), es fácil darse cuenta de que la implantación no es igual de sencilla y económica en distintas zonas geográficas.
  • Factores económicos: el trabajo realizado por Milkman en Denver funcionó con una generosa beca y en Juventud Islandesa, el gobierno de dicho país apostó firmemente para financiar todo lo que implicaba su implementación. Esto requiere, por una parte, un alto grado de implicación por parte del gobierno y que este cuente con esos recursos. No hay que olvidar que, en este tema, el factor demográfico antes mencionado, vuelve a suponer una alta variabilidad. Eso sí, siempre teniendo en cuenta que invertir en educación y calidad de vida, es una apuesta segura.

En definitiva, es de vital importancia que los gobiernos tomen medidas para atajar esta problemática, pero eso no quiere decir que, como individuos, no podamos hacer nada cuando esto no sucede. Tomar conciencia del problema y de cuáles son las principales vías de solución es de gran ayuda para mejorar la calidad de vida propia o de las personas de nuestro entorno. 

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