miércoles, 18 de octubre de 2017

Cómo pedir perdón sin empeorar las cosas

Pedir perdón acostumbra a ser una de las cosas más sacrificadas para una persona. El reto no sólo está en armar el valor de admitir una equivocación y pedir redención, sino en también encontrar la forma de hacerlo correctamente, ya que normalmente la gente pide perdón “pero sin pedirlo”, pues su forma de expresarse indica que no se considera realmente responsable de sus actos o que no cataloga sus errores como tales, por lo que la parte que recibe la disculpa no la percibe como intencionada y real.

Disculpas
imagen tomada de: menshealth.


Ante esto, la psicóloga Jen Kim, profesora de la Universidad del Noroeste (Illinois), publicó un artículo en la revista Psychology Today, en la que indica siete claves para que una disculpa no empeore más las cosas, las cuales serán analizadas a continuación.

1.- Da a entender que comprendes qué has hecho mal


Decir simplemente “Lo siento”, sin añadir nada más, puede dar a indicar que no se entiende qué es lo que ha ofendido a otra persona y se está pidiendo perdón solo para escapar de una situación incómoda o desagradable.

Es recomendable, pues, que la disculpa vaya acompañada de una explicación del motivo por el que se ofrece. Si la versión que se expone es contingente con el de la persona ofendida, esto provocará empatía y mayor probabilidad de que las disculpas se acepten.

En caso de que la explicación no coincida con el punto de vista del ofendido, esto puede ayudar que sea explicada, promoviendo así que ambas partes lleguen a un acuerdo y alcancen una solución.

2.- Muestra sinceridad y humildad


En este punto, básicamente, se incide en que tratar de justificar lo que se ha hecho, no se considera una admisión del error y ha de tratar evitarse. La clave es demostrar que aceptas tu responsabilidad y que estás dispuesto a intentar enmendar lo que ha sucedido.

3.- Pide perdón


Cuando le pides perdón a la otra persona, le ofreces a esta una oportunidad de reaccionar, pensar y  responder. Es muy recomendable no exigir una respuesta inmediata y darle tiempo a la otra persona para reflexionar.

4.- No veas la disulpa como una situación de ganancia-pérdida


Por desgracia, en mucha relaciones de pareja o de amistad, se da una importancia desmedida a “tener razón” o “ganar una discusión” y cuando una de las partes se resigna a pedir perdón, puede concebirlo como una derrota. Error que cometería tanto el que pide la disculpa, como el que al recibe.

disculpas
El objetivo es cambiar esa concepción de la disculpa, que en realidad significa que el bienestar de la relación es más importante que el orgullo.

5.- No busques culpables


Cuando te excusas en factores externos u otras personas para justificar tu comportamiento, no estás aceptando tu responsabilidad y, en consecuencia, no estás ofreciendo una disculpa sincera. Expresiones de la talla de “Yo no hubiera hecho esto si tú…” han de evitarse.

6.- Asume que tendrás que pedir disculpas más de una vez


Si la falta ha sido concedida como muy grave por la parte ofendida, uno no puede esperar que por el mero hecho de pedir perdón las cosas vuelvan a la normalidad así como así. La persona que ofrece la disculpa deberá asumir que el proceso de redención será prolongado y gradual.
En definitiva, cuesta muy poco perder la confianza de alguien, pero un mundo recuperarla.

7.- Explica cómo vas a cambiar


Una disculpa puede parecer insuficiente si la otra persona se queda con la impresión de que la próxima vez que te enfrentes a la misma situación, actuarás exactamente de la misma forma. Es por ello que una parte imprescindible del proceso de una disculpa, es el de explicar como la actitud cambiará desde ese momento. En muchas ocasiones, la disculpa no es realmente entendida como tal hasta que se obtiene la oportunidad de demostrar que se está dispuesto a actuar de otra forma.

Por supuesto, también es lícito enfocarlo de la siguiente manera: “Sé lo que he hecho mal, pero no sé como debería de haberlo hecho”. De esta forma, se expresa una voluntad al cambio y la otra persona puede ayudar a ofrecer una solución para próximas ocasiones.

¿Funciona siempre?


A pesar de que estos consejos componen la forma más efectiva de pedir disculpas, no siempre terminan siendo efectivas. Ante estas situaciones es importante tratar de comprender por qué, hagas lo que hagas, no se te perdona.

Cómo pedir perdón
Imagen tomada de: Funny Bits.


Como se ha mencionado anteriormente, a veces la otra persona necesita tiempo para procesar la disculpa o comprobar que realmente estás dispuesto a cambiar. De la misma forma, es posible que el argumento de tu disculpa no coincida con el de la otra persona y tengas que escucharle a ella.

No obstante, hay que aceptar que habrá gente que, por sincera y bienintencionada que sea al disculpa, jamás la aceptará. En ese caso, la única salida que queda es incidir en que la oferta seguirá siempre en pie por si algún día cambia de opinión.

Conclusión


Es muy importante incidir que todo lo que se ha mencionado en el presente artículo va recomendado a situaciones en el que el individúo siente que ha hecho algo mal y que es su deber moral disculparse

En situaciones en el que se percibe que la otra persona se ha ofendido, pero no se comprenden o comparten sus motivos, la opción más saludable para el mantenimiento de la relación es la de abrir un diálogo con la intención de que ambas partes acerquen posturas.