martes, 27 de junio de 2017

Los pacientes con TOC presentan inflamaciones en ciertas regiones cerebrales

La revista “Jama Psychiatry” ha publicado un interesante estudio, liderado Jeffrey Meyer, jefe del Programa de Neuroimagen sobre el Estado de Ánimo y la Ansiedad en el Instituto Campbell de Investigación de Salud Mental en CAMH (Centro para la Adicción y la Salud Mental), en el que se ha descubierto que las personas que padecen Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC) presentan una pronunciada inflamación en distintas regiones cerebrales.

TOC
En el citado estudio, el que participaron 20 enfermos de este trastorno, así como un grupo de control de 20 individuos sanos, se aplicó una técnica de neuroimagen conocida por Tomografía por Emisión de Positrones (PET), mejorada a través de tecnología desarrollada por el CAMH, gracias a lo cual se ha descubierto que los pacientes de TOC presentan una inflamación superior hasta en un 32% en seis regiones cerebrales distintas frente al resto de la población.

Curiosamente, el equipo de Meyer recientemente había encontrado unos resultados similares en pacientes depresivos, enfermedad que guarda un alto grado decorrelación con el TOC.

Según el jefe de este estudio: “Nuestra investigación mostró una fuerte relación entre la inflamación del cerebro y el TOC, en particular en las partes del cerebro que funcionan de manera diferente en el TOC”, aseguró Meyer, a lo que posteriormente añadió: “Este hallazgo representa uno de los mayores avances en la comprensión de la biología del TOC y puede conducir al desarrollo de nuevos tratamientos”. Concluyó.

Nuevas líneas de investigación y tratamiento


Todavía hay mucho por investigar acerca de estos descubrimientos, pero abren una puerta a una nueva estrategia de aproximación para tratar el Trastorno Obsesivo Compulsivo, orientada a detectar este tipo de inflamaciones y tratar de reducirlas para apalear sus efectos, algo qué, como se ha remarcado anteriormente, no solo afecta a los pacientes de TOC, sino a distintos trastornos depresivos.

TEP
Tomografía por Emisión de Positrones
No hay que olvidar que, como señala el propio Meyer, las inflamaciones son respuestas de nuestro cuerpo destinadas a subsanar los efectos de una infección o lesión, sin embargo, a pesar de ser algo positivo, a veces pueden causar una serie de daños colaterales. Las futuras líneas de tratamiento irían destinadas a preservar los efectos positivos de dicha inflamación, tratando de suprimir los negativos.

Esto abre una gran esperanza para los pacientes de un trastorno ante el cual la medicación que existe actualmente no está resultando eficaz en cerca del 70% de los casos.

Actualmente existen medicamentos destinados a rebajar las inflamaciones cerebrales y se contempla la posibilidad de investigar el efecto que los mismos tendrían sobre estos pacientes. El citado estudio demuestra que los pacientes que muestran mayor grado de ansiedad a la hora realizar los rituales que le permiten escapar de la situación indeseable son también los que presentaban un hinchazón mayor, lo cual da una pista acerca de qué pacientes se beneficiarían más de este tipo de tratamiento.

Es necesario puntualizar que, más allá del tratamiento farmacológico, existen una serie de terapias que enseñan al paciente a afrontar los síntomas de su trastorno para que estos incidan lo menos posible en su vida cotidiana sin los efectos secundarios derivados de cualquier medicamento.