sábado, 29 de abril de 2017

Cómo distinguir a un psicólogo de un impostor

El intrusismo profesional y la falta de una legislación que lo castigue suman uno de los principales problemas a los que se enfrenta la Psicología a día de hoy. Cada vez es más común la aparición de test en redes sociales, profesionales que aseguran ser psicólogos o estar titulados para realizar distintos tipos de terapias con fines psicológicos, sin olvidar los numerosos libros de autoayuda que, desde hace ya décadas, disponen de su propio estante en la mayoría de librerías y bibliotecas.

La falta de información de la población en general en cuanto al ámbito de actuación de la psicología, así como de sus distintas ramificaciones, consigue que estos intrusos consigan numerosos clientes, los cuales le ceden su dinero para ponerse en manos de un tratamiento exento de un método científico que haya avalado previamente su efectividad, con el riesgo que ello supone para la salud mental del paciente.

En España no existe ninguna ley que penalice este tipo de intrusismo, de la misma manera que qué también se permite que cualquier profesional de la salud desarrolle el cargo de psicólogo clínico en el ámbito público, siempre y cuando haya superado un examen conocido como PIR (Psicólogo Intermedio Residente).

El fracaso de estos impostores perjudica seriamente el nombre de una disciplina respaldada por el método científico y que termina viéndose indefensa ante la falta de apoyo de las autoridades.

¿Qué es y qué no es psicología? 

 

Otro de los problemas es el desconocimiento acerca de lo que diferencia a los psicólogos de otros profesionales como los coach, así como con pseudociencias tales como el psicoanálisis.



Esto hace que haya personas que acudan a este tipo de profesionales para problemas que deberían estar en manos de psicólogos.

Decálogo para identificar una atención psicológica de calidad

 

Con la intención de proporcionar las herramientas adecuadas a la población y que cualquier persona acuda a recibir ayuda psicológica profesional teniendo la seguridad de que está en manos de un profesional competente para dicho cometido, el Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla-LaMancha ha elaborado un decálogo para identificar una atención psicológica de calidad, el cual se compone de las siguientes pautas:

  1. Para realizar una intervención o terapia psicológica se debe de tener la titulación oficial en Psicología. No es válida ninguna otra.
  2. Colegiarse es obligatorio, y es la garantía de que se tiene la titulación oficial en Psicología. Exija el número de colegiación de él/la profesional, que también puede consultar en el colegio. 
  3. El/la profesional de la Psicología debe de tener siempre un trato respetuoso y adecuado con sus clientes y, además, especial cuidado en no crear falsas expectativas que no sea capaz de satisfacer personalmente.
  4. En una intervención psicológica se garantizará la privacidad y confidencialidad del cliente, salvo en los casos que marca la ley (riesgo para uno mismo o terceros, existencia de un delito, o a petición judicial).
  5. El/la profesional sólo recibirá información necesaria para la intervención y mostrará un respeto escrupuloso a la propia intimidad del cliente, y siempre con autorización de este.
  6. Siempre es necesario el consentimiento informado del cliente para la intervención. En el caso de menores de 16 años o incapacitados, salvo que lo ordene la autoridad judicial, es necesario que consientan los tutores o los dos progenitores que ostenten la patria potestad aun cuando estos estén separados.
  7. Los informes psicológicos solo pueden referirse a personas que hayan sido evaluadas por el/la profesional.
  8. Infórmese del tipo de tratamiento o intervención que va a recibir, y aclare cualquier duda que tenga de esta con su psicólogo/a.
  9. La intervención psicológica puede ser complementaria con la de otros profesionales del ámbito de la salud.
  10. Tiene derecho a abandonar la intervención en cualquier momento y acudir a otro profesional si así lo decidiera.
Como puede observarse, estas claves no sólo tratan de identificar si el profesional que le atiende está debidamente titulado para realizar ese trabajo, sino además si está haciendo una buena praxis de la misma. No hay que olvidar que el mero hecho de tener un título no convierte a una persona en un buen profesional.

Denunciar el intrusismo

 

Los distintos colegios de psicólogos no se quedan de brazos cruzados ante el enorme daño que generan los impostores y la mala praxis de la profesión psicológica.

En el año 2015 se creó el Grupo de Trabajopara la Defensa de la Profesión y contra el Intrusismo, quien se dedica, además de promocionar y difundir lo que realmente supone la ciencia psicológica, la de detectar y denunciar casos de intrusismo en esta disciplina.

De la misma manera, el portal Stop Intrusismo en la Psicología, sirve de plataforma para obtener información legal, así como para denunciar casos de intrusismo detectados.