sábado, 3 de diciembre de 2016

La importancia de la primera impresión. Así funciona el Efecto Halo

El Efecto Halo es un fenómeno mental tras el cual, cuando una persona percibe en un desconocido una facultad positiva o negativa, automáticamente tenderá a pensar que esa misma persona poseerá otras cualidades igualmente positivas o negativas, a pesar de no haber obtenido ninguna evidencia de ello.

Explicado de otra forma, cuando alguien percibe que una persona es atractiva, tiende a pesar que esa persona además es inteligente, digna de confianza, amable… ect. En el caso contrario, cuando percibe que alguien carece de ese atractivo, tiende a pensar que, además, es alguien arisco e ignorante.

La simetría en el rostro es considerado como un rasgo "universalmente" atractivo.

Es por ello que normalmente se habla de la importancia de la primera impresión. Lo primero que perciba una persona de ti, condicionará a la impresión general que se forme de ti. No es necesario destacar la importancia de este fenómeno psicológico en momentos en que hay que tomar una decisión en un periodo escaso de tiempo y sin apenas información como puede ser una entrevista de trabajo.

Antes de proseguir con la lectura, hay que incidir en que a lo largo del artículo se mencionará en bastantes ocasiones el concepto de “grado de atractivo”. Se concibe que la belleza es un rasgo subjetivo ante el cual cada persona tiene su baremo. En los siguientes párrafos, cuando se hable de personas más o menos atractivas se hará en función de unos rasgos que diversos estudios han demostrado que son considerados atractivos por la mayoría.

Formulación y evolución del concepto


El primer autor en hacer referencia a este fenómeno fue Edward L. Thorndike, quien en 1920, publicó un artículo titulado “el error constante en la evalución psicológica”, para este le había pedido a altos mandos del ejército que evaluasen a sus subordinados en distintas áreas. Lo que descubrió Thorndike fue que, en un alto porcentaje, los soldados puntuaban muy alto en todas las facetas o muy bajo en todas. En otras palabras, eran muy escasos los ejemplos de un soldado que hubiera puntuado alto en responsabilidad y bajo en capacidad física o viceversa, a pesar de que objetivamente estas son dos capacidades que no tienen por qué ir de la mano. Como datos objetivos, Thorndike encontró que había una media de correlación de 0.31 entre el físico y la inteligencia, 0.39 entre el físico y el liderazgo, y 0.28 entre el físico y el carácter.

Thorndike
Edward Thorndike
Posteriormente, Solomon Asch realizó una serie de experimentos en los que demostró que el atractivo es un elemento central  para la evaluación que recibe una persona.

En 1974, Efran demostró la importancia del efecto Halo en términos jurídicos. Sus investigaciones pusieron en evidencia situaciones en las que dos personas que habían cometido el mismo delito, en muchas ocasiones eran sentenciados a condenas muy dispares dependiendo de su atractivo físico. Estas personas que eran percibidas con un mayor atractivo, además, accedían con mayor facilidad a que le fuese concedida la libertad condicional.

Estos estudios complementan los que había realizado Monahan en 1941. En él, le informó a los sujetos experimentales que les iba a mostrar fotos de personas que habían cometido delitos y otras que no (aunque en realidad todas las fotografías correspondían a auténticos criminales). Los sujetos experimentales debían de puntuar en qué grado consideraban probable que esa persona hubiera cometido un crimen. Los resultados mostraron que los individuos más atractivos se percibían como menos probable de haber realizado cualquier actividad ilícita.

En el año 2000, Nancy Etcoff publica La supervivencia del más guapo”, libro en el que pone de manifiesto que las personas más atractivas tienen mucha más posibilidad de acceder a un puesto de trabajo.

Esto último también puede ser aplicado a la política. En 2010, Elias Verhulst realizó un experimento parecido al de Monahan, pero en este caso le solicitó a los sujetos experimentales que juzgasen la probabilidad de que esa persona ganase unas elecciones. Nuevamente, las personas más atractivas puntuaron mejor.

¿Por qué ocurre esto?


El cerebro humano no dispone de la capacidad suficiente como para valorar todas las posibles interpretaciones antes de llegar a una conclusión objetiva y mucho menos cuando tiene que tomar una determinación en un periodo de tiempo relativamente corto.

La vestimenta de una persona es un factor muy influyente en la primera impresión que genera. Foto: Revista Antrópika

Es por ello que nuestra mente utiliza “heurísticos”, estos son atajos que le permiten llegar a una conclusión lógica, pero no necesariamente cierta.

En la selva, el Efecto Halo podría salvar la vida de alguien al percibir un rasgo amenazante en otra persona y con ello iniciar la huida en lugar de  quedarse a comprobar si realmente lo es. No obstante, al llegar a la sociedad, es evidente que este efecto puede conducir a importantes errores e injusticias sociales.

Matices


A esta teoría hay que hacerle matices importantes:

  • En el trabajo anteriormente mencionado de Nancy Etcoff se hace referencia a que las personas más atractivas acceden con mayor facilidad a a puestos de trabajo. Sin embargo, esto mismo no parece ser un factor de relevancia en cuanto al tiempo en que permanecen dentro del mismo o si consiguen un ascenso.
    Nancy Etcoff
    Nancy Etcoff | Imagen tomada de: Relaciones Saludables
  • El género también ha mostrado ser un factor relevante. Cuando la persona a analizar pertenece al género masculino, tanto hombres como mujeres tienden a ser víctimas del Efecto Halo. En contraposición, las mujeres muestran menor incidencia de este efecto cuando tienen que juzgar a otras mujeres.
  • Por último, el estado del humor de la persona juega un papel muy importante. Cuando una persona está de buen humor, es posible que las propiedades favorables de la otra persona resalten con mayor facilidad para él, mientras que si está de mal humor, tenderá a fijarse en lo negativo.


Por supuesto, como todo en la vida, no todo es tan blanco o negro. Aquí sólo se está hablando de probabilidades y en el resultado final de la conducta y la mente de una persona influyen muchos otros factores.