viernes, 30 de diciembre de 2016

Cuando nos sometemos al sufrimiento. Así es la Indefensión Aprendida

La Indefensión Aprendida es un fenómeno que se produce cuando una persona o animal se encuentra ante una estimulación aversiva, pero no hace nada para escapar de ella. Esto suele ser causa de la experiencia previa y uno de las principales causas de distintos tipos de depresión.

Indefensión Aprendida
Todos los seres vivos están dotados de mecanismos de supervivencia que le incitan a evitar y escapar de cualquier tipo situación que le sea desagradable o peligrosa. Sin embargo, se observa como distintos sujetos pueden llegar a quedarse impasibles ante situaciones nada deseadas.

La primera persona en formular este término fue Martin Seligman, quien en la década de los 70 realizó distintos experimentos para observar este fenómeno en el mundo animal. En uno de ellos, colocaba a dos perros en una jaula de dos compartimentos a los que aplicaba una leve descarga eléctrica. El perro que se hallaba en el primer compartimento disponía de una palanca que, al ser accionada con el hocico, detenía la descarga tanto para él, como para su compañero. El segundo perro no tenía nada en su mano para detener la situación.

Indefensión Aprendida
El primer perro aprendió rápidamente que esa conducta detenía la descarga y tras varios ensayos, su estado de ánimo no se veía alterado. No obstante, su compañero, a pesar de recibir el mismo número de descargas y durante el mismo tiempo, mostraba síntomas depresivos.

Transcurrido un tiempo, se cambió a los perros de compartimento y, aunque el segundo sujeto ya disponía de recursos para escapar de la estimulación aversiva, no hacía nada para evitarlo.

 Seligman explicó estos resultados a través de las técnicas de condicionamiento, ya que el perro había aprendido que era algo que escapaba a su control.

Cabe destacar que de los 150 perros que fueron sometidos al experimento, aproximadamente una tercera parte no adquirió este patrón de comportamiento y, al observar que habían cambiado de ubicación, volvían a rastrear el terreno en busca de una forma de detener la descarga.


 Indefensión aprendida en humanos


Quizás, al hacer referencia al término “estimulación aversiva” y con el ejemplo anteriormente citado, el lector tienda a pensar exclusivamente en el dolor físico. No obstante, esto sucede también con aspectos psicológicos. Una persona que a pesar de sus empeños encadene una serie de años sin encontrar trabajo, así como un niño o miembro de una pareja romántica que durante un largo periodo haya sido víctima de maltrato, también tienen una alta probabilidad de caer presos de la Indefensión Aprendida.




En estos casos, al parado al que le hablan de una oferta de trabajo, podría llegar a no acudir a ella, porque ya ha aprendido que no puede hacer nada para ser contratado y la víctima de maltrato al que familia y amigos, así como servicios sociales le ofrecen alternativas, la rechazan por este mismo motivo.

¿Por qué pasa esto?


Por supuesto, tal y como sucedió con los perros, algunas personas que viven experiencias similares, no desarrollaron este patrón de comportamiento ¿Por qué? Es innegable la evidencia empírica del condicionamiento y su influencia en este fenómeno.  No obstante, al contrario de lo que defendieron algunos teóricos, este constructo no es suficiente para explicar la totalidad del comportamiento humano y, además de enfrentarse a una situación en la que, independientemente las decisiones que se tome, no se puede escapar de la situación indeseada, también tendrá un enorme peso la interpretación que haga la propia persona acerca de su situación.

Fritz Heider propuso la “Teoría Atribucional”, dónde propone que cada persona tiene su propia tendencia al juzgar si las cosas que le pasan han sido o no debidos a factores que dependían de él mismo o no, así como si es más o menos probable que esta circunstancia se presente siempre de la misma forma que de la posibilidad de si el resultado se repetirá de la misma forma al repetirse la misma situación.

Indefensión Aprendida
Tabla sobre estilos atribucionales extraída del manual Psicología del aprendizaje de la UOC 

De esta forma, una persona que acostumbre a tener un estilo atribucional interno e inestable provocaría que el sujeto tienda a pensar que tiene el control de la situación y que esta puede cambiar al variar algunos de sus componentes.


Aquellas personas que no adquieren este tipo de pensamiento de manera natural y generan tendencia a sufrir Indefensión Aprendida, pueden someterse a terapias de reestructuración cognitiva que le ayuden a ver el mundo de una forma más productiva.  

jueves, 29 de diciembre de 2016

Aplicaciones de la Realidad Virtual a la Psicología

La Realidad Virtual (RV) es una tecnología emergente que consiste la simulación tecnológica de estimulación real para cualquiera de los sentidos (siendo el visual el más trabajado hasta la fecha). A pesar de que se conoce desde hace décadas, es en la actualidad cuando se está abaratando el precio de los productos que permiten trabajar con esta tecnología y se comienza a comercializar con ella para “el hombre de a pie”.

Realidad Virtual.
Esta tecnología está concebida principalmente como una herramienta de ocio (videojuegos y cine son los campos en los que más se ha avanzado hasta la fecha). Sin embargo, cada vez se muestra mayor evidencia de las posibilidades que la RV puede tener para otras disciplinas, cómo puede ser la enseñanza o la medicina, así como un arma comercial para empresas tales como inmobiliarias o agencias de viajes.

La psicología puede ser otra disciplina que podría sacar muy buen provecho de la RV y ya hay algunos trabajos que anticipan sus enormes posibilidades.

Técnicas de visualización


Las técnicas de visualización consisten en instruir al sujeto a que se imagine a sí mismo en una determinada situación, así como lo que acontece dentro de la misma. Estas técnicas se pueden emplear en Psicología del Deporte para que un jugador aprenda cómo mejorar un determinado gesto técnico, así como en Psicología Clínica, para tratar fobias, trastornos de ansiedad, o incluso parafilias que se deseen eliminar.

Este tipo de tácticas han demostrado ser muy efectivas, pero su gran inconveniente es que no todo el mundo tiene la misma capacidad imaginativa, por lo que a algunos pacientes  encuentran muchas dificultades para poder realizarla, incluso pudiendo resultar imposible para algunos de ellos.

Los dispositivos de RV, al presentar los gráficos deseados, rompen esta barrera y permiten poner la visualización al alcance de cualquiera. Con la adecuada programación, se puede recrear todas las circunstancias de las escenas deseadas, tales como el abucheo del público o incluso los efectos de condiciones climatológicas desfavorables. Además, los terapeutas pueden grabar todo lo que ha visualizado y hecho el paciente, sirviéndole esto para que este último pueda volver a revisar la cinta y que todo ello ayude para futuras indicaciones.

Esto ya se está llevando a la práctica. Por ejemplo, en el Fútbol Americano, el equipo univsersitario de Stanford, así como el conjunto profesional de los Tiburones de Tamba Bay, emplean dispositivos de Realidad Virtual para que los quaterbacks de dichos equipos mejoren sus gestos técnicos.

Manejo del dolor


Está más que demostrado que el umbral de dolor es mucho más grande cuando el sujeto está concentrado completamente en la estimulación aversiva y que, en consecuencia, contar con elementos distractores es un buen medio para reducir esta sensación.

Algunas personas viven con “dolor crónico”, sintiendo una continua sensación de malestar. A estos pacientes, normalmente, se les receta una medicación para reducir dichos síntomas. No obstante acostumbran a presentar unos efectos secundarios muy poco deseables. Es por ello que el Instituto de Medicina Conductual de Knoxville trata de buscar alternativas a dichos medicamentos.



Con lo expuesto anteriormente, este centro ha realizado distintos experimentos para comprobar la efectividad de la RV como elemento distractor. La Realidad Virtual transporta al usuario a un mundo completamente nuevo en el que se le pueden estimular hasta varios de sus sentidos, tiene un poder distractor mucho más grande que cualquier otro.

Manejo de la ansiedad


Algunos otros procedimientos médicos, tales como algunos procesos de los dentistas o la quimioterapia generan un enorme dolor. Cuando un paciente ya se ha sometido a ellos y saben que en un tiempo volverán a pasar por lo mismo genera un enorme nivel de ansiedad.

Para ayudar en este tipo de situaciones, Medical Realities, empresa dedicada a la creación e implementación de nuevas tecnologías al servicio de la medicina, ha investigado cómo visualizar experiencias en RV puede reducir esas sensaciones desagradables durante la intervención.

Tratamiento de fobias


Se considera “trastorno fóbico” cuando un sujeto es condicionado para asociar un estímulo objetivamente inofensivo a la respuesta de miedo.



Entra las técnicas más empleadas para el tratamiento de estos se encuentra la “Terapia de Aversión” y la “Desensibilización Sistemática”. Ambas tienen en común que se expone al paciente al estímulo fóbico para que se produzca un “contracondicionamiento” y se aprenda que ese estímulo es inocuo.

Para facilitar estos procesos, y realizarlos en un ambiente seguro y controlado, la empresa argentina Psytech, desarrolló “Phobos”, distintas experiencias virtuales que ayudan al tratamiento de un amplio catálogo de las fobias más comunes y que en un futuro se irán ampliando.

Prevención del Alzheimer


El Alzheimer es una enfermedad mental neurodegenerativa que actualmente no tiene cura. Sin embargo, intervenir sobre ella en la etapa más temprana de la misma, puede ayudar a retrasar los efectos más negativos de su desarrollo.

La RV puede ayudar a predecir la posibilidad de padecer en un futuro esta enfermedad. Así lo demostró un experimento realizado en el Centro de Enfermedades Neurodegenerativas de Bonn. En el se le pidió a distintos jóvenes que recorrieran un laberinto en una experiencia virtual. Lo que demostró este experimento es que las células cerebrales que intervienen en esta tarea están muy afectadas en pacientes de alzheimer, por lo que un desempeño más pobre podría ser un indicador de la probabilidad de padecer la enfermedad en un futuro.


Técnicas de relajación


Una de las formas del manejo del estrés y la ansiedad es realizar técnicas de relajación. Estas consisten en seguir una serie de instrucciones y exponerse a una estimulación que regulen factores fisiológicos tales como la presión arterial o la frecuencia respiratoria.


Los dispositivos de Realidad Virtual permiten escuchar música relajante, a la par que se visualizan distintas imágenes que igualmente podrían evocar esas manifestaciones fisiológicas.

Sugestión Online. Así ayuda la psicología a la publicidad en internet

Internet ha revolucionado el mundo comercial. No sólo gracias al concepto de “venta online”,
con el que ahora las fronteras no son un impedimento para que cualquier empresa pueda
tener un cliente en cualquier parte del globo, sino también por el arma comercial que supone
una red al que tienen acceso el 46,23% de la población mundial (según un estudio realizado
por “We Are Social” en 2016) y que dedican de media de 3:47h al día a la misma.

Publicidad Online
Imagen tomada de way2net.com
Con estos datos, resulta evidente que para cualquier empresario, no puede haber una vía
publicitaria más efectiva que internet. No obstante, sería un error dar por sentado que captar
clientes por la red es tan sencillo cómo adaptar los cánones de la publicidad de toda la vida a
este medio. El internauta tiene su propio perfil y su horario, aspectos que hay que conocer al
detalle para alcanzar a la población diana de un determinado producto, servicio o evento, así
como la forma, no sólo de llegar a él, sino también de captarle.

Seguramente, uno de las más importantes personalidades en el mundo de la publicidad online es Anthony Tham, quien a finales de diciembre de 2016 fue entrevistado por Diogo Gonçalves de Psychology Today. Allí, el publicista habló de la enorme utilidad que las ciencias que estudian el comportamiento humano (psicología, psiquiatría, neurociencia…) tienen a la hora de implementar las técnicas de publicidad online.

¿Qué diferencia la publicidad online de offline?


Si se analizan los medios publicitarios habituales, tales como vallas publicitarias y anuncios en televisión y radio, hay dos aspectos a destacar:


  • Se busca alcanzar e impactar al mayor número de personas posibles con la esperanza estadística que entre ellos se encontrará la población diana.
  • La comunicación es “unidireccional”. El posible cliente atiende al anuncio, pero no hay forma de conocer el impacto que ha tenido sobre él.


La enorme ventaja del mundo online es que permite personalizar la acción comercial sobre cada cliente, además, de poder evaluar su respuesta ante el mismo. En primer lugar, prácticamente todas las páginas web emplean “coockies”, pequeños programas que registran la actividad del usuario, permitiendo conocer sus tendencias y necesidades. Gracias a esto, la publicidad es personalizada a este usuario. Mientras que la valla de la carretera principal siempre mostraba la misma publicidad a cualquier transeúnte, en una página web, un visitante que anteriormente haya estado buscando precios para el alquiler de un piso verá publicidad de una inmobiliaria, mientras que el que haya buscado en foros soluciones a un problema de corte informático, aparecerá publicidad relacionada con la reparación de componentes informáticos o la venta de los mismos.

Publicidad Online
Imagen tomada de: http://usr.uvic.cat/


Por otro lado, la empresa anunciante recibe a tiempo real estadísticas acerca de cómo el posible cliente sobre el anuncio: si ha pinchado en él o no, cuanto tiempo ha permanecido posteriormente en el dominio enlazado o si finalmente ha adquirido o no el producto.

Por supuesto, las estadísticas no sirven para nada si no se saben interpretar. Son los profesionales de las disciplinas mencionadas anteriormente los que poseen los conocimientos para analizar qué aspectos de los clientes hay que atender. Por ejemplo, saber si entre las personas que se han mostrado interesados en el producto hay más varones que mujeres, o más solteros que casados, puede orientar el curso de las siguientes campañas o reenfocar la ya existente si esta nunca fue la población diana.

De la misma forma, si el comportamiento de la personas que han visto el anuncio no ha sido el esperado, también se debe de saber analizar qué es lo que ha sucedido para que esto sea así.


Experimentación para mejorar las técnicas publicitarias


Una de las conclusiones extraídas de lo anteriormente expuesto es que hay que conocer los hábitos de los usuarios para saber cómo captarle y fidelizarle como cliente. La neurociencia está ayudando enormemente a esta labor, ya que se pueden hacer experimentos en el que se estudie las reacciones biológicas, así como los focos atencionales de personas que son sometidas a distintos tipos de anuncios, o los tiempos de reacción ante los mismos.

Técnicas de fidelización


La función de las campañas de publicidad no se limita al diseño del anuncio, sino también el de guiar a los posibles usuarios para lleguen hasta él. Según Tham, el amplio espectro de internet otorga enormes posibilidades para sugestionar al usuario: “Con la conectividad de este medio, se pueden crear productos digitales que realmente alteren el comportamiento”, alegó el publicista.

Publicidad Online
Es común encontrarse en redes sociales u otras webs aplicaciones y juegos que no están destinados a la promoción de un producto, pero que, al acceder a ellos por mero entretenimiento, conducen al anuncio. Basándose en la teoría de las “seis necesidades básicas” de Tonny Robins, cualquiera de estas conductas puede convertirse en adictiva y con ello, atraer y fidelizar al cliente.

Otro aspecto a tener en cuenta es que el estado de ánimo del usuario en el momento de llegar al anuncio tendrá un enorme peso con respecto a cómo se comporte sobre el mismo. Es por ello que Tham propone que hay que hacer lo posible por controlar esa variable: “Haz que el usuario sienta algo ¡Lo que sea!”, declaró el asiático. Provocar un estado de buen humor, melancolía o ira en el posible cliente, a través de un chiste, un vídeo o una noticia, provocará un mayor grado de sugestión en el mismo y mayor reticencia hacia la información que le llegue.

Política de privacidad


Un asusto de importancia y enorme controversia es la fragilidad de la intimidad y el acceso a su información personal al ser un usuario en las redes. Cada vez están más al día las “políticas de privacidad”, así como las campañas para concienciar al usuario medio de su importancia. De la misma manera, distintos grupos dedicados a la protección del consumidor luchan para que el conocimiento general acerca de las mismas se amplíe.

Publicidad Online.
Imagen tomada de: eldiario.es
Desde cierto punto de vista, este tipo de iniciativas juega en contra de los publicistas, ya que las alertas sobre la Ley de Protección de Datos puede activar el proceso de Reactancia Psicológica y que el usuario tienda a marcharse de allí al tener la sensación de estar siendo monotorizado y objeto de manipulación.

No obstante, Tham concluyó su entrevista hablando de lo que se conoce cómo “la Paradoja de la Privacidad”, esta dice que los usuarios muestran muy poca reticencia a aportar sus datos personales para poder acceder a las aplicaciones y juegos, entre otros servicios, así que estos pueden ser lanzados de forma legal, con el único propósito de obtener información acerca de posibles clientes.

martes, 27 de diciembre de 2016

¿Es la terapia online tan efectiva como la tradicional?

Las nuevas tecnologías permiten que profesionales de todas las ramas puedan exportar sus conocimientos hasta otras fronteras y facilitándoles ganar clientes desde cualquier parte del globo, de la misma manera que también han servido para que mucha gente pueda ofrecer o recibir servicios sin desplazarse de su hogar. La psicología clínica no es una excepción y son varios los terapeutas que se han lanzado a ofrecer sesiones através de videoconferencia.

Terapia Online
Marlene M. Maheu se encuentra entre los profesionales
que ofrecen la posibilidad de hacer terapia online. |
Foto: Sandy Huffaker (New York Times).
Ahora bien, ante esto cabe preguntarse si la falta del contacto humano directo, puede generar una impersonalidad que podría afectar, positiva o negativamente al desarrollo de la terapia, con respecto a lo que conseguiría la tradicional terapia “cara a cara”.

Para tratar de responder a esta pregunta, el profesor Andreas Maercker, de la Universidad de Zurich, lideró en 2013 un estudio que demostró que esta variable no tiene por qué variar el resultado final de la terapia. Así lo demostraron los resultados publicados el 23 de julio de dicho año en la revista Journal of Affective Disorders.

Para ello analizó a un grupo de 62 pacientes depresivos a los que dividió en dos grupos de 31. Ambos grupos recibieron una terapia de tipo cognitivo-conductural, que combinaba instrucciones verbales, así como un conjunto de tareas que se debían de completar de forma escrita. La única diferencia es que el primer grupo realizó estas sesiones en persona, mientras que el segundo lo hizo desde sus hogares, contactando con sus terapeutas a través de una webcam.

Esta terapia mostró muy buenos resultados en cualquiera de sus dos formatos. Pasados tres meses, el primer grupo presentó una remisión completa de los síntomas depresivos en el 50% de los pacientes, mientras que entre los que se habían sometido a la terapia online lo mostraron en un 53%. Teniendo en cuenta que la muestra era muy pequeña, ese 3% de diferencia es estadísticamente insignificativo y se puede concluir que ambos métodos fueron igual de efectivos.

Esto también se reflejó cuando cada uno de los participantes rellenaron un formulario para mostrar su grado de satisfacción con el tratamiento recibido. En el primer grupo, el 91% declaró estar altamente satisfecho con el procedimiento, mientras que el 96% respondió lo mismo con la terapia online.

Ventajas e inconvenientes


Sobra decir que, aunque no se pueden obviar los resultados de estos hallazgos, sería demasiado precipitado que únicamente este estudio concluya que en cualquier circunstancia un tipo de terapia resultaría equiparable a la otra, por lo que sería interesante que se siguieran produciendo experimentos de esta temática en la que cada vez se modificasen distintas variables.

Muchos psicólogos clínicos proponen que los elementos que componen la consulta han de ser controlados para provocar el efecto deseado de autoridad y sugestión con el paciente. Estos pueden ser la altura y comodidad de la silla que ocupe la persona que acude a la consulta, el color de las paredes, la temperatura, el aislamiento acústico…ect. Lógicamente, en una serie de terapias online, la mayoría de estos elementos escaparían al control del psicólogo. No obstante, esto no sería un inconveniente para todos los profesionales, ya que algunos critican lo expuesto al inicio del presente párrafo, alegando que los pacientes viven en un mundo impredecible y que no es práctico controlar durante las instrucciones elementos que serán incontrolables en las situaciones cotidianas.

Terapia Online
Ejemplo de terapia de grupo online |
Foto tomada de la cuenta de Linked in  del
Dr. Rishi R. Khatri. 
Por supuesto, no sólo hay que tener en cuenta la incontrolabilidad de la consulta, sino del entorno del paciente. Sería absurdo dar por sentado que la sesión transcurrirá de la misma forma si este vive solo o con más gente, de la misma forma que si tiene o no vecinos ruidosos o de si hay interrupciones de llamadas telefónicas o visitantes inesperados, como por ejemplo, comerciales a puerta fría.

Por otro lado, hay que tener en cuenta el aspecto positivo en cuanto a la facilidad que estos métodos ofrecen a la hora de cuadrar la agenda tanto de profesionales, como de clientes, de la misma forma que facilita el acceso a mucha gente (aunque convierte tener conexión a internet a un requisito indispensable).

Otra área de investigación de interés podría ser su aportación a la atención psicológica de “urgencias”. Por ejemplo, líneas como el Teléfono de la Esperanza, podría generar mayor grado de empatía con el usuario sustituyendo la llamada convencional por videoconferencias.



De la misma manera, sería igualmente interesante comprobar este efecto en la terapia de grupo. No solo hacerlas por videoconferencia, sino también valorar la posibilidad de que los pacientes que lo deseen acudan en persona y los que no, por videoconferencia, ya sea como hábito o por circunstancias específicas de ese día.


Como conclusión final, solo se ha realizado esta comparativa con un tipo de trastorno y un tipo de terapia, por lo que nuevas líneas de investigación podrían determinar si hay perfiles, tanto de terapeuta cómo de paciente, dónde un tipo de terapia u otro sea más eficiente, así  como si hay tipos de trastornos dónde esta equidad deja de cumplirse.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Incidencias de la pareja, amigos y familia en la salud

La historia de la humanidad se inició en unas circunstancias en el que cada individuo necesitaba a los demás para sobrevivir y, por supuesto, encontrar una pareja romántica y sexual para procrear y cuidar de la cría hasta que esta pueda valerse por sí misma. Es por todo ello que nuestro organismo trata de motivarnos para socializar y la vida en pareja ¿Cómo lo hace? Premiando cuando se encuentran estos tipos de relaciones, disparando aquellos neurotransmisores, como la dopamina o la serotonina, que nos hacen sentirnos felices y castigando cuando esto no pasa, reprimiendo estos mismos neurotransmisores, como forma de motivación para buscarlas.

Relación de pareja
El efecto de las relaciones sociales sobre la salud no se limita a esto, sino que, además, mantener relaciones satisfactorias, no sólo con la pareja romántica, sino también con otros núcleos, como la familia y las amistades, ayudan a mantener unos hábitos de vida más saludables.

Distintos estudios han demostrado que aquellas personas que aseguran estar satisfechos con su vida en pareja muestran tener mucha mejor tolerancia al estrés, depresión y la ansiedad, mejor calidad de sueño y menor posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares.

A pesar de estos resultados, aquellas personas que calificaban su relación sentimental como insatisfactoria, mostraban perores resultados que aquellos que permanecían solteros, lo que confirma aquel dicho de “se está mejor sólo que mal acompañado”.

Hábitos de vida


Además, la vida en pareja también tiene una importante incidencia en cuanto a hábitos de vida saludable, como la idea, el ejercicio o dejar conductas adictivas con sustancias como el alcohol o el tabaco. La insistencia de la pareja para adoptar estos hábitos, así como la disposición de la misma a comprometerse por la causa, consigue generar una mayor motivación hacia este tipo de conductas.

Madre dándole medicina a su hijo.
Madre dándole una medicina a su hija |
Foto: working mother.
Una persona reacia a seguir las indicaciones del médico podría llegar a adoptarlas para que personas importantes de su círculo social, como pareja, amigos o familia dejen de insistirle en que lo haga. No obstante, aquí también se puede producir justo el efecto contrario. Cuando una persona es demasiado controladora y trata de forzar la situación descrita, puede activar el mecanismo de “psicología inversa”. Según este, cuando sentimos que una persona trata de coartar nuestra libertad de decisión, tendemos a hacer justo lo contrario para demostrar que somos libres.

De la misma forma, también se ha demostrado que un estilo parental demasiado autoritario acrecenta la posibilidad de padecer una enfermedad mental y mostrar hábitos de conducta mayormente perjudiciales.

Tolerancia al estrés


Tener buena calidad en las relaciones interpersonales es también una fuente eficaz para combatir situaciones estresantes. Por una parte, por encontrar apoyos para desahogarse ante los problemas y por otro, el feedback aportado por los demás, ayuda a buscar alternativas ante los problemas.

Niña abrazando a un perro
Niña abrazando a un perro | Foto tomada de: tnooz.com
También se ha demostrado que incluso entre personas que viven solas, aquellos que tienen mascotas muestran niveles más bajos de cortisol que el resto.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Tomar café a diario puede ayudar a mejorar la memoria

La cafeína es una sustancia muy presente en la vida cotidiana. Café, té, refrescos o chocolate son productos ricos en cafeína habitualmente consumidos en el día a día. Esta sustancia ha demostrado que puede crear adicción y generar síntomas negativos, parecidos a los de una crisis de ansiedad, por lo que se recomienda no abusar de la misma.

Cafe y memoria
No obstante, el ingerir una cantidad moderada al día ha mostrado tener efectos positivos. entre otras áreas, para tener un envejecimiento más sano, ya que ayuda a prevenir demencias como el Alzheimer.

Otro de los beneficios que han sido recientemente descubiertos de la cafeína es de cómo esta puede ayudar a mejorar el recuerdo de la Memoria a Largo Plazo. Así se expresa en un estudio liderado por Michael Yassa, de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore (Meryland) que fue publicado en la prestigiosa revista Nature Neuroscience en octubre del año 2013.

El experimento


En el mencionado experimento participaron cerca de 150 voluntarios que no consumían habitualmente esta sustancia. A todos ellos se les expuso a una serie de imágenes simples y después se les administró una tableta. Algunas de estas tabletas contenían 200 miligramos de cafeína (lo que se considera que habitualmente lleva una taza de café) y otras no, pero con el mismo sabor. El experimento era de tipo “doble ciego”, así que ni el sujeto, ni la persona que pasaba la prueba, sabían si estaban consumiendo o no la sustancia.

Al día siguiente, a los sujetos se les pasaba otra lista de imágenes y tenían que responder si las imágenes habían sido proyectadas el día anterior.

Cafe y memoria


Algunas de esas imágenes ya habían sido expuestas y las que no se dividían en dos grupos. Algunas de las imágenes representaban algún objeto o animal que no figuraban en ninguna de las imágenes de la fase inicial del experimento. Otras si representaban imágenes u objetos que habían sido representados en la anterior, pero con alguna diferencia (por ejemplo que originalmente se presentase un pato blanco y en la segunda fuese un pato marrón).

Todos los sujetos tuvieron un alto porcentaje de acierto en identificar aquellos objetos novedosos, pero hubo un desempeño mucho más pobre en los que no habían consumido cafeína en cuanto a identificar aquellos que habían variado.

¿Qué sucede y por qué?


Ese factor para discernir pequeñas diferencias entre dos estímulos similares se denomina “Patrón de Separación”. Ejemplos comunes son los típicos pasatiempos de encontrar las siete diferencias o recordar en que parte del parking del puesto de trabajo se ha aparcado ese día.

Cafe y memoria
Ejemplo de pasatiempo: Encuentra las 7 diferencias |
Imagen tomada de: los bloguitos.
Si se analiza la secuencia del experimento, es fácil percatarse que la ingesta (o no) de esta sustancia se produce después de la primera exposición, por lo que se está midiendo no es la retención, sino la recuperación de información adquirida en un estado exento de influencia de cafeína.

De la misma forma, se ha dejado pasar un día entero desde la primera a la segunda exposición, por lo que se está midiendo es la actuación de esta sustancia sobre la Memoria a Largo Plazo.

La hipótesis de los investigadores se refiere a la neutralización de la adenosina que produce la ingesta de cafeína, lo cual no sólo favorece a combatir el sueño, sino también a qué se produzca un mayor esfuerzo cognitivo.

Conclusión


Un matiz muy importante es que el efecto de la cafeína sobre la memoria tiene la forma de una “U invertida”. Esto quiere decir que, mientras que estas pequeñas dosis mejoran el rendimiento, el exceso de su consumición provoca justo el efecto contrario y se muestra un desempeño más pobre.

Cafe y memoria


En conclusión, tomar pequeñas dosis al día de cafeína (la cantidad recomendable es de 200 miligramos), es recomendable para mostrar un mejor rendimiento en el trabajo y pone su grano de arena a tener un envejecimiento más sano. No obstante, acostumbrar a propasarse con estas dosis puede generar adicción, empobrecimiento de las funciones cognitiva, trastornos de ansiedad y adicción.   

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Gracias a los demás nos convertimos en nosotros mismos. Teoría Sociocultural de Lev Vygostky

Es un hecho innegable que el ser humano es un animal social, hasta el punto de que algunos teóricos aseguran que su comportamiento está máscercano al de las hormigas que al de otros muchos mamíferos. Ya en la selva, debido a ser uno de los especímenes más débiles de su ecosistema, la organización social era primordial para realizar funciones primordiales para sobrevivir cómo la caza y sólo aquellos individuos que sabían vivir en comunidad eran capaces de sobrevivir en ese entorno.

Padres y deberes
Padres ayudando a sus hijos a hacer los deberes | Imágen tomada de: Silviaalava.com 

Ahora el hombre se desarrolla en un ecosistema muy distinto. Sin embargo, la transición de la selva a la ciudad no ha cambiado esta circunstancia y la interacción social sigue siendo un elemento fundamental del día a día.

Por todo lo expuesto anteriormente, no es de sorprender que el esquema mental acerca de cómo es el mundo y cómo es uno mismo no se limite a la mera introspección, sino que el mundo se descubre y se organiza con la ayuda de las personas que se encuentran a nuestro alrededor.

Teoría sociocultural


Uno de los primeros grandes teóricos en darse cuenta de esta circunstancia fue el psicólogo ruso Lev S. Vygotsky, quien propuso la “Teoría Sociocultural”, que propone que las influencias de las demás personas, así como las características de la cultura en la que se desarrolla una persona, condiciona el curso de su desarrollo cognitivo. Según palabras de este autor: “A través de los demás, nos convertimos en nosotros mismos”.

Vygostky
Imagen tomada de: psicoactiva.com
Un concepto indispensable, propuesto por Vygotsky, para entender como la interacción social interviene en el desarrollo es el de “Zona de Desarrollo Proximal”, el cual se entiende cómo la distancia entre el grado de habilidad que el niño posee en una determinada tarea con el que es capaz de alcanzar. Según su teoría, los adultos de su alrededor pueden proporcionarle herramientas al niño para que este aprenda cómo hacerlo y que en realidad dispone de las habilidades para alcanzar esa meta.

Por ejemplo, un niño posee la habilidad de escribir una palabra, pero primero el adulto le coge la mano con suavidad y le enseña el trazo de cada letra. Tras una serie de prácticas, el niño consigue hacerlo por él mismo. Esta “práctica compartida” ha demostrado ser más útil que la mera exposición de los pasos a realizar para conseguir una meta o desarrollar una habilidad.

La Zona de Desarrollo Proximal es un concepto especialmente relevante durante la infancia, pero esta posibilidad de aprender a través de la interacción social perdura por toda la vida. Además, para Vygotsky esto supone lo que definió como “Ley de Doble Formación”, ya que mientras que una persona aprende de las de su alrededor, también enseña a los demás. 

Por ejemplo, en el caso del niño que necesita ayuda para aprender a desarrollar una tarea, le da señales a su instructor acerca de qué necesita, a través de preguntas o señales: “El adulto enseña al niño y el niño enseña al adulto”, según palabras del ruso.

Teoría del Andamiaje


Posteriormente, la doctora Gail Ross trató de complementar las teorías formuladas por Vygostky. Esta autora propuso el término “Andamiaje” para catalogar aquellas herramientas que los adultos proporcionan a los niños con el objetivo de ayudarles a hacer una tarea hasta que estos aprenden a hacerla por sí mismos.

Teoría Sociocultural
Los niños no sólo aprenden de la interacción con adultos, sino también entre ellos mismos |
Imagen tomada de: cottageschool


Esta doctora realizó una serie de experimentos con niños de edades comprendidas entre 3 y 5 años, en los que   les realizaba exposiciones acerca de cómo realizar tareas que estos sujetos experimentales aún no habían desarrollado. Estas exposiciones estaban adaptadas al nivel de cada uno de ellos. De esta forma, lo que hacía la doctora Ross, en lugar de enseñar a los niños cómo realizar la tarea, les instruía acerca de cómo descubrir el modo de aprenderla por sus propios medios. En definitiva, les enseñaba a aprender.

Efecto Pigmalión


Pero la influencia social no sólo influye en nuestro desarrollo cognitivo, como concedimos el mundo y cómo desarrollamos distintos tipos de inteligencia. Esta también tiene un importante peso en la configuración de la propia identidad. El efecto Pigmalión propone que el feedback que nos proporcionan otras personas nos sirve para integrar esquemas mentales acerca de cómo somos.


En otras palabras, cuando a una persona se le dice que es inteligente y se le ofrecen continuas muestras de respeto, este termina sintiéndose inteligente y autodefiniéndose como tal. Lo mismo sucedería en el caso contrario.  

martes, 20 de diciembre de 2016

Cuando nuestro cargo está por encima de nuestra identidad. El Experimento de la Prisión de Stanford

En 1971 Phil Zimbardo convirtió el sótano de la facultad de psicología de la Universidad de Stanford en una prisión para realizar uno delos experimentos más famosos de la historia de la Psicología Social. Más allá de los hallazgos sobre el comportamiento humano que se puedan concluir del mismo, también ha sido particularmente relevante en cuanto al debate que suscitó acerca de los límites en la experimentación con humanos en esta disciplina.

Prisión Stanford
Placa conmemorativa del experimento de la Prisión de Stanford | Foto: BBC


En el experimento participaron 24 jóvenes, estudiantes universitarios, que habían respondido a un anuncio en el periódico para ofrecerse voluntarios para el mismo a cambio de recibir 15$ por cada día que permanecieran en el experimento, que estaba previsto para ocho días.

Zambrano y su equipo realizaron una investigación de cada uno de los voluntarios para asegurarse de que todos ellos fuesen personas sin ningún tipo de trastorno mental o de personalidad, además que todos fuesen de la misma raza y de un nivel académico similar. Una vez seleccionada la muestra de 24, por puro sorteo, se decidió cuales 9 realizarían el rol de carceleros y quienes serían los presos. Mientras tanto, Zimbardo y otros miembros de su equipo realizarían otras funciones, como la de alcaide, superintendente…

Anuncio Prisión Stanford
Este es el anuncio con el que se buscaron voluntarios.
Estos roles se hicieron por mero sorteo, pero había una enorme diferencia en cómo se viviría la experiencia según a lo que a uno le tocase. Mientras que los nueve guardias sólo tenían que permanecer ocho horas al día (en turnos de tres guardias cada uno), los presos tenían que permanecer en sus celdas las 24 horas del día.

El objetivo del experimento era delimitar como el ambiente penitenciario era capaz de alterar el comportamiento de personas “normales”, tanto en un rol, como en el otro. Diez años antes, Stanley Milgram había realizado su famoso experimento, el cual le había servido para plantear la Teoría de la Cosificación, que mantiene que cualquier persona puede llegar a realizar actos atroces si estos le son ordenados por figuras autoritarias y Zambrano quería comprobar si esa misma “despersonalización” se produciría igualmente en ese ambiente.

Una experiencia de lo más realista


Para generar con la mayor fidelidad posible el ambiente penitenciario, el equipo experimental contaba con una serie de expresidiarios a modo de asesores.

Con la colaboración del Departamento de Policía de Palo Alto, Carlifornia, a los guardias se les proporcionó uniforme, una porra y unas gafas de sol de espejo para que ninguno de los presos pudiera mirarle a los ojos y leer sus expresiones.

Prisión Stanford
Guardias humillando a los presos | Foto: PsychoHaws
A los presos, sin previo aviso, les buscaron auténticos agentes de policía en sus casas para detenerles por “atraco a mano armada”, llevándoles a la comisaría de Palo Alto, dónde les tomaron las huellas dactilares y les realizaron las protocolarias fotos. Más adelante, con los ojos vendados, les llevaron a la prisión ficticia fabricada en la universidad, dónde se les desnudó, desparasitó y se les afeitó la cabeza, proporcionándoles como única vestimenta un camisón, sin ropa interior y un grillete en uno de sus tobillos. En dicho camisón llevarían escrito un número de identificación y tanto los carceleros, como los demás presos se referirían a él por ese número o serían castigados.

La prisión de Stanford estaba no tenía ventanas, por lo que cuando se apagaban las luces era imposible determinar el paso del tiempo. Además el espacio de cada celda, que era compartida por tres presos, tenía el espacio suficiente para albergar únicamente sus respectivos catres, por lo que el único espacio que tenían para andar era dónde dormían.

Cuando necesitaban ir al cuarto de baño, tenían que vendarse los ojos con una media de mujer para no conocer el camino de salida de la prisión.

Cada dos horas, a los presos se les hacía salir de sus celdas para un recuento. Con ello, en primer lugar, se les privaba de sueño y, por el otro, les servía para familiarizarse con su nueva identidad (el número que le había sido asignado).

Motín y sus consecuencias


Los sujetos a los que le había tocado en suerte ejercer de presos habían firmado previamente un contrato en el que se especificaba que podrían sufrir algún tipo de vejación y que su dieta constaría de lo mínimo requerido para sobrevivir, así como que se le violarían algunos de sus derechos. No obstante, solo al segundo día, se negaron a aceptar este destino con sumisión y pusieron en entre dicho la “autoridad” de los guardias.

Phil Zambrano
Phil Zimbrardo | Foto: Stanford
Los presos se rebelaron y armaron un gran alboroto, comenzando a exigir sus derechos como seres humanos. Los tres guardias que realizaban su turno en aquel momento debían de solucionar esta crisis sin intervención o consulta con los experimentadores. Lo que hicieron fue pedir ayuda a los que debían de entrar en el siguiente turno y todos ellos determinaron coger los extintores de incendios y activarlos contra los presos. Tras esto les despojaron a todos de sus camas y su ropa.

La rebelón se había contenido, pero los guardias iban a estar siempre en inferioridad numérica. No se podía pretender que los del turno siguiente o anterior estuviesen allí siempre. Así que determinaron sustituir la violencia física por psicológica. Aquellos presos que mostraban un comportamiento menos rebelde fueron los primeros que recuperaron sus privilegios (cama, ropa, posibilidad de ir al baño…), mientras que a los más revoltosos, sobretodo con el preso #5401, cabecilla de aquel motín, les hacían realizar numerosas flexiones, a veces con uno de los guardias subido a la espalda.

Esta primera serie de medidas enseñó a los presos que portarse bien era la mejor forma de pasar el rato allí dentro. Tiempo después, el criterio para quien obtenía privilegios y quien no, se transformó en puramente arbitrario, por lo que generó en los presos una sensación de indefensión e incertidumbre ante esos guardias que actuaban como dioses caprichosos.

Las cosas se fueron de las manos


El experimento adquirió unas dimensiones muy macabras y tanto para los presos, como para los carceleros, así como para los experimentadores les era difícil determinar dónde terminaba la simulación.

Varios presos empezaron a mostrar trastornos emocionales y cuando esto pasada, tanto los experimentadores, como los carceleros dieron por sentado que estaban fingiendo para ser liberados y se le castigaba por su “comportamiento rebelde”. El caso más extremo fue el del preso #8612, a quien Zambrano entrevistó por separado para tratar de convencerle que siguiera en el experimento. Cuando se produjo el siguiente recuento, este preso comenzó a chillar de que nadie podría salir de allí, que a pesar de que cualquiera de ellos renunciase, los experimentadores no le dejarían salir de la cárcel.
Los experimentadores decidieron concederle la libertad a #8612 y darle su plaza a otro voluntario que se había quedado en lista de espera. 

Prisión de Stanford
Uno de los guardas de la prisión | Imagen tomada de: prisionexp.



Este preso, que obtuvo el número de #416, mostró rápidamente un comportamiento rebelde, exigiendo que él y sus compañeros fuesen tratados con dignidad. Los guardias optaron por aislarle durante horas. Después se les dio a elegir al resto de los presos: si querían que #416 fuese liberado, tendrían que renunciar cada uno a sus propias mantas. Los presos se negaron a liberar a aquel compañero que estaba luchando por ellos a cambio de esa condición. Esto pone en evidencia que, gracias a las acciones de los guardias, aquellos que luchaban por los derechos de los presos eran visto por el resto casi como enemigos: alborotadores que solo traerían problemas y a los que había que acallar.

Zimbardo Prisión Stanford
Zimbardo entrevistándose con algunos de los presos |
Imagen tomada de: naukas.com
Otro de los casos fue el de #819. Quien tras sufrir un ataque nervioso, Zimbardo le aisló en otra habitación para alimentarle y proporcionarle atención médica. Durante la ausencia del experimentador, los guardias instaron a los demás presos a corear que el #819 era “un mal recluso”.

Zimbardo describió cómo ofreció a este sujeto experimental seguir reposando y que este, entre lágrimas y agitado le respondió que no podía porque tenía que demostrarle a sus compañeros que no era un mal recluso. En ese momento, el psicólogo social le recordó cual era su nombre real y que todo era un experimento: “Dejó de llorar de golpe, me miró como un niño pequeño que acaba de despertar de una pesadilla”, describió Zimbardo.

En uno de los últimos días, se simuló una vista para la condicional. A todos ellos, por separado, se les preguntó si estarían dispuestos a intercambiar su libertad, por el dinero que ya habían ganado por los días por los que había pasado del experimento. La inmensa mayoría contestó que si, para a continuación llevarse la decepción de que solo se tratase de una pregunta hipotética. No obstante, en realidad, cualquiera de ellos hubiera obtenido exactamente lo mismo si renunciaba al experimento, pero no lo hicieron porque ya se habían metido en su papel de presidiario.


John Wayne


Zimbardo tomó la determinación de concluir el experimento antes de tiempo al percatarse de lo lejos que había llegado todo. Esta asunción de los roles no sólo había llegado a los presos. El mismo se sentía como el alcaide de una verdadera prisión. No solo por el incidente ya relatado con el preso #819, sino porque ante el rumor de otro motín, elaboró una elaborada trama junto a los carceleros para impedirla (lo cual rompía una de las normas del experimento: que los experimentadores no intervinieran en las decisiones de los guardas) y, cuando estaba ante la puerta del sótano, esperando ese motín que nunca sucedió, uno de sus colegas de profesión, Gordon Bower, le visitó y al preguntarle cual era la variable independiente de su investigación, no supo que contestarle. 

Phil Zimbardo
Phil Zimbardo | Foto tomada de: Screwy

Además, una periodista acudió a hacer un reportaje sobre el experimento y al salir de allí mostró su enorme repulsa con lo que allí estaba aconteciendo. Lo cual es descrito por el experimentador como el hecho que terminó de abrirle los ojos.

Lo más sorprendente también fue cómo el transcurso del experimento cambió la actitud de los guardias. Estos pensaban que por la noche, cuando los experimentadores se retiraban a su hogar, las cámaras estaban apagadas y se registró como aprovechaban estos momentos para humillar a los presos, con prácticas que incluyeron vejaciones sexuales. Tal fue el compromiso adquirido con su tarea que algunos de ellos aceptaron realizar horas extras sin que por ello tuvieran ningún beneficio económico.

En su informe, Zimbardo separó a los guardias en tres tipos:

  • Los rectos: aquellos que se aseguraban que se cumplieran las normas de la prisión, sin mostrar compasión.
  •  Los malos: aquellos que además de esto último, disfrutaban torturando a los presos. Al guardia más duro, los presos le pusieron el mote de “John Wayne”.
  • Los buenos: quienes mostraban su desacuerdo con algunas prácticas y concedían favores a algunos presos a espaldas de sus compañeros. Estos últimos, sin embargo, nunca hicieron nada para evitar las tácticas de sus compañeros.

Cuando Zimbardo anunció que el experimento concluiría antes de tiempo, recibiendo todos los participantes la paga completa, todos los presos estallaron de alegría, mientras que algunos guardias se mostraron desilusionados.

Conclusión y críticas


Este es uno de los experimentos más reconocidos de la psicología social. Y, junto al anteriormente mencionado de Milgram, ponen en evidencia cómo personas normales pueden llegar a realizar actos retorcidos.

Una de las evidencias a favor de su popularidad fue que en el año 2001, el director alemán Oliver Hirschbiegel dirigió la película “El Experimento” basada en el trabajo de Zambrano. Esta cinta cuenta con un remake homónimo, de nacionalidad norteamericana y dirigió por Paul Scheuring. Además, en el año 2015, se realizó otra cinta, titulada "El Experimento de la Prisión de Stanford", dirigida por Kyle Patrick Álvarez, basada en el experimento per se.

Experimento de la Prisión de Stanford
Cartel de la película: Experimento
 de la Prisión de Stanford.
A pesar de ello, Zambrano y su equipo dejaron generaron demasiadas circunstancias experimentales y dejaron demasiadas variables sin control cómo para que este experimento sirva para sacar conclusiones empíricas acerca del comportamiento humano. Además, como se ha descrito anteriormente, no siempre se cumplieron los supuestos de lo que se denomina un trabajo de campo.

La pregunta que debería hacerse ahora es ¿Eso es realmente lo que pasaba en ambientes penitenciarios? ¿Sigue pasando?

Casualmente, muy poco después de que concluyera este experimento en Stanford, Estados Unidos vivió dos grandes motines penitenciarios, uno en San Quintín y otro en Ática. En ambos casos, lo que los presos reivindicaban era que se respetase sus derechos como seres humanos. Además, en el informe de Zimbardo se exponía cómo algunas de las técnicas que habían surgido genuinamente por sus guardias, habían sido aplicadas anteriormente en otros centros penitenciarios e incluso en campos de concentración.

Mucho tiempo después de este experimento, en el año 2009, el propio Zimbardo expresó que, en su opinión, estos factores habían empeorado con respecto al año en que realizó su experimento. Una de las principales causas, según este autor, es que, además de la despersonalización de la que hicieron gala sus guardias es que los grupos políticos necesitan mostrarse incompasibles ante la delincuencia con el objetivo de ganar votos.




Ya se ha dicho al inicio de este apartado que muchas variables no estaban controladas. Un aspecto a tener en cuenta es que los voluntarios que realizaron las funciones de guardias no recibieron ningún tipo de formación para desempeñar ese cargo y que ellos mismos acordaron las normas de la instalación. Hubiera sido muy interesante replicar esta situación experimental en la que los guardias hubieran recibido una formación en las que se les hubiera instruido en determinadas prácticas más lícitas o que a ellos mismos se les hubiera sancionado por determinados tipos de prácticas y comprobar si igualmente se hubiera dado esa tendencia a “endiosarse” y al sadismo. 

jueves, 15 de diciembre de 2016

Mi hijo/a se provoca cortes ¿Qué hago?

La autolesión consiste en una actitud autopunitiva llevada a cabo por propia voluntad y sin ningún tipo de coacción. La automutilación, más concretamente realizarse cortes es el método más común de autolesión.

Autolesión
Imagen tomada de: mariajorgesebastian.blogspot.com.es
Esta práctica, a pesar de ser evidentemente desadaptativa, suele emplearse para combatir el estrés. Cuando una persona siente una enorme tensión y malestar, puede recurrir a este tipo de prácticas para que ese dolor reenfoque su atención y que la reacción ante el mismo le ayude a desahogarse.

Por supuesto, una persona recurre a esta solución cuando no conoce o no se siente con recursos de alcanzar otras formas de combatir el estrés, objetivamente más efectivas y menos perjudiciales.

Estas prácticas son más comunes en la edad adolescente, dónde es habitual magnificar tanto cualquier problema, como la impresión que se piensa que los demás tienen de uno mismo, lo cual se puede traducir en trastornos de estrés o depresión si no se maneja adecuadamente esta situación.

Esta forma de provocarse un fuerte dolor físico para escapar de un dolor emocional puede terminar creando adicción en el sujeto, quien continuamente estará poniendo en peligro su propia vida. Además, algunos adolescentes llegan a recomendar esta práctica unos a otros y terminan cayendo por la presión del grupo o malas influencias.

Cuando un padre descubre que su hijo está realizando habitualmente estas prácticas, es normal que tenga la necesidad de actuar. La doctora Janet Hicks, especialista en adolescencia, aconseja distintas pautas de actuación, tanto a la hora de descubrir el problema, como a la hora de abordar el mismo.

Cómo actuar al descubrirlo


La doctora Hicks propone las siguientes pautas de actuación:

  • No entres en pánico, pero enfoca esto con seriedad: a pesar de que no se puede descartar que existen tendencias suicidas, no es lo habitual en estos casos. En muchos casos, como se ha expuesto al principio, sólo se trata de una estrategia ineficaz para aliviar el estrés. Esto no se indica para que se le reste importancia al hecho, igualmente es un problema grave que hay que abordar, preferiblemente con ayuda profesional.
    Janet Hicks
    Janet Hicks
  • Busca ayuda: cuando se identifica esta costumbre es recomendable tardar lo menos posible en acudir a un profesional, ya sea de centros médicos o a través de otro tipo de asistencias, como el teléfono de la esperanza. No hay que olvidar que existen psicólogos clínicos especialistas en autolesiones.
  • Si piensas que tu hijo puede tener tendencias suicidas no le dejes solo: por una parte, es peligroso que tenga un brote depresivo más grande de lo habitual y determine tomar medidas más drásticas. Pero también existe el riesgo de que, sin tener mayor intención que la de provocarse un corte para aliviar el estrés, se le vaya la mano y termine acabando con su propia vida.
  • Sigue las instrucciones proporcionadas por los profesionales: es normal que un padre quiera erradicar este tipo de conducta de la manera más inmediata, pero sin enfocar la forma de plantear la problemática de la forma adecuada, puede generar efectos contraproducentes en el paciente, provocando que aumente su nivel de ansiedad, por lo que busque más activamente esta solución o busque otras formas de autolesionarse.

El paso más importante se reduce a hacer comprender al hijo que tiene un problema y que requiere de ayuda profesional.

¿Cómo actuar durante el tratamiento?


A pesar de lo mencionado en el párrafo anterior, con el reconocimiento del problema, este no desaparece y siempre existe la probabilidad de sufrir una recaída.

En esta misma línea, Janet Hicks aconseja lo siguiente:

  • Escucha y empatiza: seguramente, cuando tu hijo te argumente cuales son esos problemas que le han ocasionado ese nivel de estrés y ansiedad, te parezcan demasiado pequeños como para haber provocado una reacción tan grande. Entiende que para tu hijo, esos problemas son enormes y trata de entender su punto de vista, aunque no lo compartas.
  • Habla con tu hijo acerca del problema: aquí es importante no sobrerreaccionar. Habla con calma y trata de no juzgar su decisión, para evitar que se sienta incómodo al hablar contigo sobre este tema. Conversar sobre sus lesiones con ambos padres y con el terapeuta es una fase de enorme peso durante el tratamiento.
  • Saca tiempo para estar con tu hijo: una vez que tu hijo acepta recibir ayuda, es importante que te conviertas en una fase importante de su rehabilitación. La doctora Hicks incide en que incluso aquellos adolescentes que muestran un comportamiento más indiferente, agradecen sentir que sus padres están a su lado.
  • Habla con el orientador del colegio y sus profesores:  estos pueden ayudarle a hacer frente a su problema dentro del ambiente escolar, además de ayudarte a monotorizar su conducta. Sin hacerle foco de las miradas, es importante que los adultos de su alrededor y figuras de autoridad sean conscientes de su problema para que ellos también actúen de la forma más recomendable.
  • Busca también ayuda para ti mismo: tu hijo no es el único que está sufriendo por esta situación. Lógicamente este también es un hecho traumático para ti y no puedes desahogarte ni volcar ese sufrimiento con tu hijo. Además otras personas importantes para ti, como puede ser tu pareja, están también llevando la carga de lo que sucede con tu hijo. Es por ello que el profesional que atienda el caso tiene también trabajo que hacer con las personas allegadas al paciente.

En conclusión, a pesar de que tu hijo haya aprendido una forma ineficaz de lidiar con sus problemas, se ha de evitar que ello que suponga que se ponga a si mismo la etiqueta de persona ineficaz, hacerle comprender, a pesar de las enormes consecuencias que pueda tener, que simplemente está cometiendo un error puntual para poder instruirle en técnicas más eficaces de lidiar con su situación, combinado de otras técnicas de reestructuración cognitiva para reducir las ocasiones en que sienta esa necesidad.

Tampoco hay que olvidar que en muchas ocasiones esta conducta llega de la mano con algún tipo de trastorno mental, porque a todas estas pautas debe de acompañarse el tratamiento adecuado para el mismo.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Estilos atribucionales. Cuando nos creemos, o no, dueños de nuestro destino

El estilo atribucional o locus de control, es una teoría de Psicología Social, propuesta por Fritz Heider, que se refiere a una determinada tendencia que muestra una persona a la hora de valorar su grado de responsabilidad al juzgar los hechos que le han acontecido y sus consecuencias.

Estilos atribucionales
Cita extraída de la serie de tebeos "Mafalda" | Quino.
La mente humana tiene la necesidad innata de racionalizar y simplificar todo lo que ocurre a su alrededor y, normalmente a posteriori, se autoconvence de lo que le ha llevado a actuar de una determinada manera o que se hayan producido determinadas consecuencias. Una vez que se integra este esquema, es difícil moverlo y tratará de mantenerse.

Lo que diferencia a unas personas de otras es la valencia afectiva y el grado de responsabilidad que adquiere habitualmente cada una de sus atribuciones. Algunas personas suelen juzgarse dueños de su destino y tienden a pesar que las consecuencias de sus actos han sucedido por su actitud y su comportamiento. Otras sin embargo, tienen la costumbre de atribuir a factores externos e incontrolables, como el azar, todo lo que le sucede.

Lo curioso es que lo habitual es que las personas acostumbren a emplear una estrategia atribucional dependiendo de si lo que le ha pasado ha sido positivo o negativo. Una persona que cuando tiene éxitos valora que han sido por merecimiento propio, normalmente atribuirá al azar o a causas ajenas a su control sus fracasos y ello le permitirá conservar su autoestima. Por otro lado, las personas con una tendencia a la depresión, acostumbran a echarse la culpa de sus fracasos, mientras que explican sus éxitos a través de causas externas, independientes de su propia habilidad.

Estilos atribucionales
Tabla sobre estilos atribucionales extraída del manual Psicología del aprendizaje de la UOC 

Cabe destacar que estas explicaciones no tienen por qué ser objetivamente ciertas, sino que se basan únicamente en el criterio subjetivo de la persona que las realiza.

Tres ejes


En definitiva, el locus de control se configura a través de tres ejes:

  • Externo-interno: este es el eje que ha quedado mejor explicado en el párrafo introductorio. Se refiere a si la atribución se realiza a factores internos o externos. Sirva el ejemplo de un alumno al que se le notifica que ha suspendido un examen. Una persona con un locus de control interno juzgaría que se esa nota ha sido producto de haber estudiado poco o de no tener capacidad suficiente. Mientras tanto, un alumno con un locus de control externo tenderá a pensar que el examen era imposible o que el profesor le tiene manía.
    Fritz Heider
    Fritz Heider.
  • Estable-inestable: este se refiere a si el comportamiento mostrado o la consecuencia recibida ocurren siempre de la misma manera, o si por el contrario han sido circunstanciales. Regresando al ejemplo del examen suspenso, si admitimos que el alumno ha juzgado primero que su nota se debe al esfuerzo realizado en el estudio, si este además tiene un locus de control estable, pensará que es mal estudiante, mientras que si su locus es inestable, pensará que ese examen en concreto requería de mayor esfuerzo, ya que él, en general, da el nivel requerido para aprobar.
  • Global-específico: el último de los ejes se refiere al nivel de generalización de sus habilidades a los que se atribuye dichas consecuencias. Si el alumno al que le notifican el suspenso tiene un locus de control global, atribuirá el suspenso a que es un mal estudiante y que suspenderá todos los exámenes porque no tiene capacidad. No obstante, si su locus es específico, lo atribuirá a que tiene dificultad para esa asignatura, por ejemplo matemáticas, pero que esa dificultad no las presenta en el resto de asignaturas.

En definitiva, ninguno de estos ejes son excluyentes entre si y, aunque se esté hablando de que las personas tengan una tendencia a emplear uno u otro, puede variarlo según las circunstancias.

Tener un estilo interno, estable y global ante los éxitos, mientras se atribuyen los fracasos a factores externos, inestables y específicos, es lo más recomendable para preservar la autoestima. A pesar de ello, lo recomendable es no centrarse únicamente en ese instinto e ir más allá para alcanzar una explicación objetiva acerca de uno mismo y de la realidad que le rodea.