lunes, 28 de noviembre de 2016

Cuando ves el mundo a mayor o menor tamaño. Así es el Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas

El Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas, o Síndrome de Todd, es un trastorno psicótico que consiste en una tendencia, por parte de quien lo padece, a sufrir una alteración en su sistema perceptivo, con lo cual, percibe partes de su propio cuerpo (las más comunes son la cabeza y las manos), u objetos externos a un tamaño muy distinto al que es en realidad.

Alicia en el país de las maravillas
Representación del momento en el que
Alicia encuentra la pócima que le
hace encoger todo su cuerpo.
Este síndrome fue descrito por primera vez en 1952 por el psiquiatra C.W. Lippman, aunque no recibió este nombre hasta tres años después, a través de John Todd, quien se basó en la popular novela de Lewis CarolLas aventuras Alicia en el País de las Maravillas”, en la que una joven se pierde en un mundo de fantasía y, en algunos pasajes, a consecuencia de ingerir determinadas sustancias, su cuerpo se veía agrandado o encogido. Todd pensó que los pacientes de este trastorno debían de experimentar algo parecido a lo que sentía la joven Alicia tras su transformación.

Una persona aquejada del Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas, puede percibir su propia mano más grande que el resto de la totalidad de su cuerpo o un camión con el tamaño de un dedal.

La percepción errónea de las dimensiones de un estímulo se denomina “metamorfopsia”. Cuando un objeto se percibe más grande, se denomina “macropsia” y cuando se percibe más pequeño, “micropsia” o “alucinación liliputiense”.

Uno de los aspectos más importantes a destacar de este síndrome es que no consiste en una alteración del sistema visual, sino de la interpretación que realiza el cerebro de la información que este le manda. Es, además, un estado transitorio. Esto quiere decir que estas distorsiones perceptivas no se activan las 24 horas del día, sino que es un estado que se activa y desactiva, aunque lo normal es que acontezca varias veces a lo largo de un mismo día, siendo lo más habitual que los síntomas aparezcan en horario nocturno.

La percepción visual no es la única que parece afectada en este trastorno, pues también hay una fuerte correlación de generar hipersensibilidad ante estímulos auditivos y táctiles. Esto genera en el paciente fuertes paranoias y miedo a moverse.

Fotograma de una de las múltiples versiones cinematográficas de la obra de Carol.
Concretamente la dirigida por Dallas Bower en 1949.

Además de los delirios mencionados (percibir un estímulo real con unas características distorsionadas con respecto a la auténtica), también se presentan alucinaciones (percibir estímulos que objetivamente no existen). Estos individuos se ven también comúnmente desorientados.
Muchos autores destacan el carácter “benigno” de este síndrome, ya que no parece suponer un problema para la integridad del paciente y las personas a su alrededor. A pesar de los enormes sustos de las primeras apariciones de los síntomas, los pacientes se terminan acostumbrando y adaptando a los mismos. Tampoco parece ser la antesala de otro tipo de trastorno de mayor gravedad.

Causas y factores de riesgo


No parece que el género sea un factor de relevancia para padecer este trastorno, pero sí que lo es la edad, ya que normalmente se genera a lo largo de la infancia. De hecho, en algunos casos, los síntomas remiten al alcanzar la adolescencia.

Alicia en el País de las Maravillas
Las causas de este trastorno no están suficientemente claras, pero existen varias teorías de bastante peso:

  • Un exceso de actividad eléctrica en el cerebro que podría alterar el flujo sanguíneo del cerebro, lo cual podría explicar el malfuncionamiento a la hora de interpretar la estimulación que le llega desde los distintos órganos sensoriales y al tratar de orientarse.
  • También podría ser provocado por una epilepsia del lóbulo temporal, generando en el mismo unas convulsiones que provocarían sentimientos de euforia, miedo y paranoias.
  • Se ha encontrado una fuerte correlación con dolores de cabeza. Un alto porcentaje de los niños que padecen este trastorno han padecido fuertes migrañas, tumores cerebrales, además del virus Epstein-Barr.
  • En las fases más agudas del trastorno, a través de distintas técnicas neurofisiológicas, tales como la Resonancia Magnética (RM), o Electroencefalograma (EEG), se han detectado indistintamente hiperfunción e hipoperfunción en las regiones occipitales y parietales del cerebro.
  • Algunas hipótesis exponen que este trastorno puede ser activado como efecto secundario de medicamentos, como podría ser el Montelukast, fármaco para el tratamiento del asma. Así como otros tales como toripamato, antidepresivos, risperidoma, clomifeno, interleucina-2 y drogas como la marihuana, LSD, éxtasis o mescalina.  

Por supuesto, estas explicaciones no son contradictorias entre sí.

Tratamiento


La efectividad del tratamiento del Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas suele variar mucho entre distintos pacientes, viéndose influido por la posible causa del síndrome.

Alicia en el País de las Maravillas
En 1951, Disney realizó una versión animada de este cuento.

Zwijnenburg y colaboradores describieron el caso de una niña de 9 años, con epilepsia, cuyos síntomas remitieron al ser tratada con valporato y volvieron a reaparecer meses después al ser retirado el tratamiento.


En los casos de migraña, por el contrario, los síntomas parecen remitir solos con el tiempo, aunque tomar periodos largos de descanso y adoptar una dieta equilibrada parecen favorecer la remisión de los síntomas.