martes, 15 de noviembre de 2016

Cómo se generan los amigos y enemigos. El experimento de la Cueva de los Ladrones de Sherif

A través del Experimento de la Cueva de los Ladrones, el psicólogo social Muzafer Sherif demostró cómo se puede sugestionar para generar tanto identidad, como conflicto grupal.

El experimento de la Cueva de los Ladrones, llevado en 1954 por Muzafer Sherif, es considerado como una de las piedras angulares de la Psicología Social. Conjuntamente a otra serie de experimentos del mismo autor, sentaron las bases para comprender cómo surgen los grupos de pertenencia, los conflictos intergrupales y la resolución de los mismos.

Antes de comenzar a desglosar el experimento de por sí, cabe repasar algunos términos clave. El primer de ellos es el de “grupo”. Un grupo está formado por un conjunto de personas que desempeñan roles específicos y recíprocos, que actúan de acuerdo a normas, valores y fines que fueron acordados previamente a su formación formal para mantener la continuidad y estabilidad del mismo en una sociedad.

Cueva de los Ladrones
Estos son los 22 niños que participaron en el experimento | Foto tomada de: IS+D

Se entiende entonces que un grupo es un conjunto de personas que comparten ciertos aspectos demográficos y temporales. No obstante, un conjunto de personas que están juntas esperando a que el semáforo cambie de color para poder cruzar la acera, a pesar de compartir un objetivo, no se consideraría grupo, mientras que si lo harían los simpatizantes de un sentimiento ecologista, a pesar de que estos puedan residir en continentes distintos.

Muzafer Sherif
Muzafer Sherif
Los grupos se pueden distinguir entre primarios y segundarios. Los primeros son una parte importante de la vida cotidiana, como podría ser la familia, los amigos más íntimos o los compañeros de trabajo, mientras que los últimos se refieren a aspectos muy específicos, como una peña de un equipo de fútbol. En ambos casos entra en vigencia la definición expuesta en el párrafo anterior.

La pertenencia a un grupo no deja de adquirir un carácter subjetivo y, por supuesto, recíproco. La persona tiene que interiorizar la adquisición del rol que desempeña, así como las normas del mismo y, el resto de los integrantes han de percibir en él que efectivamente cumple con todo lo anterior. En el caso contrario surgirá un conflicto que, de no ser resuelto, supondría la exclusión de esa persona del grupo o la disolución del mismo.
Es por ello que el sentimiento de pertenencia es un eje fundamental en la formación y mantenimiento de los grupos. Esto se entiende como la satisfacción que siente un individuo al verse identificado con el resto de los integrantes, como si fuese un aspecto que completase su ser y fuese una parte de él mismo.

A lo largo del siguiente experimento, Sherif trató de demostrar con qué facilidad pueden surgir este tipo de grupos de pertenencia.

El experimento de la cueva de los ladrones


En este experimento, se seleccionaron al azar a 22 sujetos experimentales. Todos ellos eran niños varones de 11 años de edad, de posición social, económica y académica similar y que no se conocían anteriormente entre ellos. Todos ellos, sin tener conocimiento de que iban a formar parte de un experimento, fueron llevados al Parque Nacional de la Cueva de los Ladrones (Oklahoma, Estados Unidos).

El experimento constó de tres fases:

1.       Formación de Pertenencia.
2.       Fricción
3.       Integración

Para ello se dividieron a todos los participantes en dos grupos de once miembros y cada una de las dos mitades, inicialmente, desconocía la existencia del otro.


Fase 1: formación y pertenencia


Los niños fueron conociendo al resto de los integrantes de su grupo y, poco a poco se fueron desarrollando distintas relaciones interpersonales y roles dentro del mismo.

Cueva de los Ladrones Sherif
Así era la bandera de "Las Águilas" | Foto tomada de IS+D.


Para fortalecer el sentimiento grupal, se les pidió a cada uno de ellos que eligieran su propio nombre. Por una parte, los integrantes de cada grupo debían de alcanzar un acuerdo al respecto y, por otra, al tener una denominación era más fácil categorizarlo como un grupo. El primero de ellos escogió el nombre de “Las Águilas” y el otro el de “Las Serpientes de Cascabel”.

Fase 2: fricción


Una vez que todos los sujetos experimentales ya habían desarrollado su sentimiento de pertenencia, llegó la hora de revelar que existía otro grupo en el campamento. Sherif, además, diseñó la situación para que su primer encuentro fuese de conflicto. Concretamente diseño una serie de competiciones en las que el grupo ganador sería premiado.

Las Serpientes de Cascabel fueron los vencedores y, tras ello, su bandera (la iconología es otro medio de generar una identidad grupal) se colocó en lo más alto del campo de juegos.

Tras esto, se observó un gran antagonismo entre los integrantes de ambos grupos, llegando incluso a observarse agresiones de tipo verbal entre ellos. Esa misma noche se propuso que ambos grupos cenasen juntos en el comedor y hubo un fuerte rechazo ante esa idea.

La rapidez con la que había llegado el conflicto entre ambos grupos propició que Sherif diera por concluida esta segunda fase mucho antes de lo previsto.

Fase 3: integración


La pregunta ahora es si, una vez creado el conflicto, se puede llegar a revertir la situación. Para esta tercera fase, el experimentador juntó a ambos grupos y les explicó que unos vándalos habían saboteado el suministro de agua potable, el cual había quedado abierto y había que cerrarlo con la mayor brevedad posible (por supuesto, dichos vándalos no existían realmente). Para poder solucionar este problema, que atañía igualmente a ambos grupos, todos tuvieron que aunar sus fuerzas. Tras lo cual se felicitaron mutuamente.



Más adelante, Sherif le dijo a los niños que iba a llevarlos una tarde al cine, pero que todos tendrían que entrar a ver la misma película, así que los integrantes de ambos grupos debían de ponerse de acuerdo con cuales de las opciones disponibles en la cartelera decidirse. Los chicos lograron ponerse de acuerdo y, además, tras la proyección, no hubo ningún tipo de reparo en compartir comedor, al contrario de lo acontecido en la fase anterior.

Conclusión


Sherif dejó claras dos cosas a través de este experimento:

  • Un grupo de individuos que no han interactuado nunca anteriormente pueden generar rápidamente una identidad grupal si se generan unas señas de identidad común, así como una serie de objetivos y necesidades compartidas.
  •  Un conflicto intergrupos puede ser solucionado cuando ambos grupos identifican un “enemigo común”, o en el caso de que se origine una situación de dependencia para solucionar un problema compartido.


Estos principios son utilizados comúnmente como arma política. La generación de un “enemigo común”, como los inmigrantes o los políticos de una ideología distinta, acostumbra a ser una estrategia empleada por distintos partidos políticos para crear un sentido de unión y pertenencia en distintos sectores de la población.



De hecho, cuando Joseph Goebbels, jefe de campaña de Adolf Hitler, generó el documento que le llevó a la posteridad “Los 11 principios dela propaganda”, en los que formula estrategias universales para llevar a cabo una campaña política, hizo muy especial hincapié en la importancia de generar un enemigo “único y común”.

En el mundo del cine podemos encontrar varios ejemplos en los que se visualiza perfectamente lo expuesto en el presente artículo: en la película “La Ola” (Dennis Gasel, 2008) un profesor alemán trata de explicarle a sus alumnos cómo pudo pasar el Holocausto. Para ello le pide a sus alumnos que tomen señas de identidad común, tales como llevar un uniforme o tener un saludo propio. Con el tiempo, sus alumnos terminan marginando a los miembros de la clase que no respetan estas señas de identidad, o excluyendo a aquellos que no forman parte de la misma.




En "Independence Day" (Michael Bay, 1996), las naciones del planeta tierra dejan atrás sus conflictos para unificar sus fuerzas ante la amenaza de una invasión alienígena. Lo mismo sucede en la novela gráfica "Wachtmen" (Alan Moore, 1986), cuando uno de los personajes, el Dr.Manhatan, provisto de grandes poderes sobrenaturales, finge planear tratar de exterminar la raza humana para que todas las naciones unifiquen sus fuerzas contra él.