martes, 8 de noviembre de 2016

El Trastorno de Identidad Disociativo en la literatura (SPOILERS)

El TID (Trastorno de Identidad Disociativo), más conocido como "Múltiple personalidad" es, por sus características, una de las enfermedades mentales que más ha interesado a distintos autores.

A continuación se exponen las obras más representativas en las que este trastorno disociativo ha sido expuesto, al igual de cómo de acertado ha sido su adaptación en cada caso.

Hay que tener en cuenta que algunas de estas obras han sido escritas antes de la existencia de un criterio diagnóstico para este trastorno, o en una época en el que se desconocía bastante acerca del mismo en relación a la época actual.

El extraño caso del doctor Jekyll y Mr Hyde (Robert Louis Stevenson 1886)


Sin lugar a dudas la historia más conocida acerca del desdoblamiento de la personalidad. Trata acerca de un abogado, Gabriel John Utterson, que investiga la extraña relación entre su viejo amigo, el Dr. Henry Jekyll, y el misántropo Edward Hyde, quien de pronto se cruza en sus vidas.



Llega un momento en que Jekyll se encierra en su laboratorio atenazado por una angustia que nadie comprende. Otro amigo de Utterson, Lanyon, muere de un shock espiritual con el que el señor Jekyll parece estar relacionado.

Cuando Hyde aparece muerto en el mismo laboratorio de Jekyll (a quien no se le ve por ningún lado), encuentra dos cartas legadas por Lanyon y Jekyll respectivamente. La primera revela que Lanyon fue testigo de la transformación física de Hyde en Jekyll por medio de un brebaje inventado por este último. Fue el horror ante tal descubrimiento lo que le llevó finalmente a la muerte.

Aunque el cambio "físico" producido por la sustancia es mera ciencia ficción, lo que si es cierto es que el uso de determinadas drogas puede agravar los efectos del TID (aunque rara vez producirlos por sí mismo).

El Hobbit / El Señor de los Anillos (J.R.R Tolkien,1937/1954)


Dentro del mundo fantástico que Tolkien nos describe en sus relatos conocemos a Smeagol, un hobbit tranquilo y pacífico apartado, como el resto de los suyos, del mundo codicioso de los hombres. Un día encuentra un anillo mágico que convierte en invisible a quien se lo coloca.

La obsesión que le genera el anillo le aparta del él mismo y mientras este le consume, vive solo para ese misterioso objeto. Los lugareños comienzan a despreciar a aquella criatura horrenda que empleaba el anillo para descubrir secretos y comenzaron a apodarle “Gollum” (basándose en un irritante sonido regurgitante que artículaba espontáneamente). Con el tiempo, Gollum y Smeagol acaban siendo dos identidades distintas de la misma persona.



Tolkien describe a lo largo del relato varias conversaciones entre ambas identidades, describiendo también los cambios en el gesto, la mirada y el timbre de voz que hay entre ambos. Smeagol, además habla de él mismo en plural. Se destaca también que Smeagol es una persona altamente sugestionable, obedeciendo siempre sumisamente a la gente, incluyendo al mismo Gollum quien siempre le está dando órdenes y vejando, relación muy habitual en casos reales entre la identidad original y la huésped en personas que tienen este trastorno. Es también importante que esa “Segunda personalidad” no se identifica a sí mismo como Gollum hasta que recibe dicho mote, poniendo en evidencia así, el aspecto iatrogénico que adopta a veces este trastorno.

Psicosis (Robert Bloch, 1954)



Norman Bates es un joven marcado por una infancia traumática, debido al vejatorio trato de su madre. Esto mina su autoestima y, como en tantos casos de maltrato infantil, crea en él una relación de dependencia con su maltratador.

Cuando la señora Bates muere, Norman trata de negar que lo único que tiene en el mundo ha desaparecido y coloca a su madre en su mecedora frente a la ventana. Norman adopta entonces la identidad de su madre para mantenerla viva. Conversa con ella imitando el su timbre de voz y en ocasiones se disfraza de ella.



Los detalles a resaltar de esta novela en cuanto a su trato de TID son:

  1. Sufrir maltrato infantil, ya sea físico, psicológico o sexual, es uno de los desencadenantes más comunes del TID. 
  2. Muchos pacientes de este trastorno, son personas sugestionables de baja autoestima, quienes además, en ocasiones adoptan la identidad de personas "autoritarias" de su vida. 

En 1960, Alfred Hitchcock llevó esta novela a la gran pantalla, generando posteriormente tres secuelas, así como varios remakes y series de televisión. 

Las tres caras de Eva: Thigpen & Cleckley (1954)


En este caso nos encontramos con una obra de ficción basada en un hecho real. Narra el que tal vez sea el caso real más famoso de "disociación de la personalidad" (como se conocía antaño). Un ama de casa reprimida, Eva White, acude al psiquiatra porque sufre unos fuertes dolores de cabeza de los que se recupera pasado un tiempo, pero sin ser capaz de recordar lo que sucede entre media.

Durante este tratamiento, el psiquiatra descubre que durante estos ataques, la mujer se autodenimona Eva Black,  mostrando una personalidad desinhibida y eufórica, siendo "la cara opuesta" de la identidad original.



La sumisión de la identidad original le crea una enorme infelicidad, pero su alter ego, al tender al extremo contrario, le trae numerosos problemas. El terapeuta propone que la solución es hallar un punto medio entre ambas personalidades y finalmente aparece una tercera identidad, Jane. Esta mujer es segura de si misma, pero con la cabeza bien amueblada y termina siendo la personalidad dominante.

Una historia similiar la encontramos dentro de la serie de novelas "La Torre Oscura" de Stephen King. Uno de los principales personajes de estos relatos, Odetta Holmes es una mujer con trastornos mentales, perteneciente a una buena familia y de muy buenos modales que en ocasiones toma la identidad de Detta Holmes, una mujer que muestra comúnmente un lenguaje soez y tendencia a la delincuencia. De la misma forma que "En las tres caras de Eva", la solución llega cuando aparece una tercera identidad que equilibraba las virtudes de ambas, Susannah Dean (adoptando el apellido del hombre del que se enamora y le incita a cambiar).

Sybil: Flora R. Schreiber (1973)


De nuevo encontramos una historia basada en un caso clínico real: Sybil fue una paciente de la Dra Cornelia Wilburn. La madre de Sybil sufría de esquizofrenia y su padre rehusaba o era capaz de intervenir ante la brutalidad de su mujer. Durante su infancia, Sybil sufrió por parte de su madre un abuso duro y prolongado. Fue sexualmente torurada y en ocasiones casi asesinada. Aún la tremenda brutalidad de dichos abusos, estos quedaron ocultos ante su entorno por los que prosiguieron a lo largo de toda su infancia provocando posteriormente TID.

Una mirada a la oscuridad (Philip K. Dick, 1977)


Al igual que sucedió con la primera obra expuesta. Aquí se vuelve a tratar la relación entre drogadicción y TID. La“Substancia D”, una extraña droga empieza a ser distribuida por las calles, a parte de ser altamente adictiva los efectos provocados por esta sustancia son “comenzando con una agradable euforia que rápidamente se ve reemplazada por confusión creciente, alucinaciones y, finalmente, psicosis total".


Fred
es un agente de la policía de narcóticos al que le encargan el caso de localizar y detener a Robert, el traficante que ha elaborado dicha sustancia. Fred no hace más que dar palos de ciego hasta que finalmente comprende el motivo. Desde el principio, él y Robert han sido la misma persona.

Perseguida por toda la ciudad (Mary Higgins Clark 1992)


Una mujer es acusada de cometer un homicidio y ella mantiene que no es cierto. Tras someterse a sesiones terapéuticas se descubre que esta mujer tiene una segunda personalidad originada por los abusos sexuales que sufrió de pequeña y que ella fue la autora de aquellos delitos.

El club de la lucha (Chuck Palahnuik, 1996)


El anónimo protagonista de esta novela es descrito como un hombre con muchas manías, enormemente estresado, que odia su trabajo y que tiene serios problemas para conseguir dormir.
Su vida cambia radicalmente cuando Tyler Durden aparece en su vida. Tyler es un sociópata que alterna varios trabajos basura en los que siempre muestra un comportamiento inapropiado y vandálico. Poco a poco el extraño comportamiento de Tyler enerva aún más al protagonista, pero a la vez se siente apegado a él porque le da una nueva perspectiva de la vida.

El protagonista comienza a sospechar que Tyler está preparando un gran golpe del que no le quiere mantener informado, relacionado con un gran atentado a los grandes bancos. Su investigación le lleva a descubrir que él siempre ha sido Tyler Durden.

Como sucediera en el caso real de "Las Tres Caras de Eva". En esta novela lo que vemos es como alguien crea una "personalidad huésped" para poder hacer aquellas cosas que siempre ha querido hacer, por ejemplo, el protagonista se siente altamente atraído por una mujer, pero no se atreve a contárselo. No obstante Tyler consigue mantener una relación amorosa con ella.

La canción de Regina (David Eddings, 2000)


Renata, recién salida de una intensa psicoterapia tratando de superar la violación y asesinato de su gemela idéntica Regina trata de llevar una vida normal y comienza a ir a la universidad.

Tras su llegada comienzan a surgir una serie de misteriosos asesinatos por la zona. La investigación que llevan sus amigos determina que Renata es la asesina y los víctimas los responsables de la violación y asesinato de su hermana.

Tras cumplir su misión Renata cae en un estado de confusión constante. No sabe quien es ni donde está y además solo habla en un lenguaje secreto que ella y su hermana inventaron de pequeñas.

Uno de los aspectos relevantes de esta novela es que Eddings describe a Regina dentro de la relación de las gemelas como “la dominante”. Además, en la vida real, también se han encontrado casos de personas con TID cuya personalidad huésped se debe a alguna persona de su entorno ya fallecida, normalmente autoritaria, tal y cómo ya contábamos al analizar "Psicosis".

La ventana secreta al jardín secreto. (Stephen King, 2004)


Mort Rainey es un afamado escritor abatido por el abandono de su esposa. Un día, un singular personaje, Jhon Shooter, llega a su casa con un manuscrito escrito por él asegurando que Mort se lo había plagiado.

En 2004, David Koep llevó esta historia a la gran pantalla.

Cuando Mort lee la novela se da cuenta de que en efecto es idéntica a una de las suyas. Sin embargo, el sabe que fue una idea original suya, además la publicó años atrás y tenía los derechos sobre la historia. A pesar de todo, Shooter no se da por vencido y comienza a acosar al escritor.

En uno de sus encuentros, Shooter declara que lo único que quiere es que le devuelva su “final” (el único pasaje en que difieren ambos relatos). En el escrito por Shooter, el protagonista mataba a su ex-mujer.

Finalmente se descubre que Shooter ha sido siempre Rainey. Esta personalidad desaparece cuando consigue su objetivo que es convencer a Mort de que debe matar a su mujer y su amante.