sábado, 22 de octubre de 2016

"Nací con una pierna que no me pertenece". Así es el Trastorno de Identidad de la Integridad Corporal

El Trastorno de Identidad de la Integridad Corporal (TIIC), más conocido por sus siglas inglesas, BIID (Body Integrity Disociative Disorder) y anteriormente conocido como Apotemofilia, es una enfermedad rara en la que el sujeto que la padece se muestra obsesionado con convertirse en parapléjico, principalmente a través de la amputación de una de sus extremidades.

Trastorno de Identidad de la Integridad Corporal
Los pacientes con TIIC no fantasean con que se les extirpe cualquier extremidad, sino una específica y desde una altura muy concreta. Cada paciente puede desear librarse de una parte distinta de su cuerpo, pero el más común se produce en la pierna izquierda, justo por encima de la rodilla. Dicha extremidad se encuentra en perfecto estado, cosa que ninguno de estos pacientes tiende a negar.

Los personas aquejadas de este trastorno explican que se sienten cómo si hubieran nacido con una parte del cuerpo que no les corresponden, comparándolos con haber nacido con un tercer brazo emergente del estómago, o algo parecido. Además, aseguran sentir una gran envidia hacia las personas amputadas. Lo importante es que tienen la sensación de que esa parte de su propio cuerpo no debería estar ahí, les hace sentir incompletos y, para sentirse completos se han de deshacer de ella.

Estos pacientes viven angustiados por esa sensación y se sienten incomprendidos por las personas de su entorno. Además, acostumbran a fantasear con librarse de esa zona de su cuerpo y a pedirle al personal médico que les amputen, petición que no acostumbra a ser correspondida. También se han dado casos de personas que utilizan objetos tales como muletas o sillas de ruedas que no necesitan para, con el objetivo de sentirse mejor. De la misma manera, otros ocultan su brazo debajo de la camiseta para así asemejar ser mancos.



Algunos de ellos han llegado a autoproducirse una lesión para que no haya otro remedio que practicarle la amputación para salvarle la vida. En estos casos, los pacientes aseguran que, tras la amputación, la sensación de malestar ha desaparecido por completo y que no se arrepienten de nada.

¿Qué no es el BIID?


El Trastorno de Identidad de la Integridad Corporal comienza a surgir durante la infancia o el inicio de la adolescencia y durante muchos años se ha desconocido sus causas.

Trastorno de Identidad de la Integridad Corporal
Una importante distinción hay que hacerla entre el BIID y la Acrotomofilia. Esta última es una parafilia sexual con respecto a todo lo relativo a la amputación, ya sean personas amputadas, ser amputados u objetos tales como las muletas o las sillas de ruedas. Las fantasías de los pacientes con TIIC no guardan ninguna relación con el deseo sexual y, además, la especificad de la localización de la zona de la que desea desprenderse no es propio de la mencionada parafilia.

Teniendo en cuenta que la extremidad se encuentra en perfecto estado y que aún así el paciente acude a la consulta tratando de ser intervenido, se ha hipotetizado que podría ser una variante del Trastorno Facticio o Síndrome de Munchausen. No obstante, el hecho de que, una vez que se ha librado de la extremidad, su obsesión desaparece, desmiente que esto pueda ser así.

Desde el psicoanálisis se ha tratado también de explicar la adquisición de este trastorno como el producto de haber tenido como una importante figura de autoridad a una persona amputada o ver, de niño, a una persona amputada colmada de atenciones por parte de los demás y sentir inconscientemente envidia de esa circunstancia.

A pesar de diversas hipótesis, también está descartado que se trate de un Trastorno Obsesivo Compulsivo, un trastorno psicótico o un trastorno de identidad, como podría ocurrir con un transgénero.

Por último, cabe destacar que los pacientes con TIIC no tienen ningún tipo de enfermedad mental que explique su trastorno.

Diagnóstico


Actualmente el BIID se considera un tipo de Trastorno Somatoforme. Estos consisten en la idea de padecer un defecto físico (dolencia o deformidad) que objetivamente no existen.

La Apotemofilia fue descrita por primeravez en 1977, cuando John Mahoney describió el caso de dos pacientes que, según los criterios actuales serían diagnosticados como acrotomolofiliacos y no fue hasta 2013 que se ha descubierto la causa del trastorno.

Trastorno de Identidad de la Integridad Corporal
Imagen tomada de Habitación Metal.


En dicho año, la revista Scientificamerican publicó un trabajo de Paul McGeoch y colaboradores en el que se demostraba que los pacientes aquejados de BIID muestran una actividad anormal en el Lóbulo Parietal Derecho, zona que se encarga de configurar la imagen corporal propia. Concretamente, los pacientes con TIIC muestran una actividad mucho más apagada en esta zona cerebral cuando se excita la zona que desea ser amputada, con respecto al resto del cuerpo y con respecto al resto de personas. Esto podría explicar por qué, a pesar de que los órganos sensoriales funcionan perfectamente en dicha zona y el sujeto no muestras deficiencias en cuanto a su propiocepción, esta zona corporal no sea concebida como propia. Esta disonancia entre lo que se ve y lo que se siente, crea una enorme ansiedad en el sujeto y crea la idealización de que el problema será resuelto con la extirpación de ese miembro.


La alteración producida en el Lóbulo Parieral Derecho que provoca este trastorno ha sido bautizado por este grupo de investigadores como "Xenomelia" (derivado de los términos griegos "xeno" = extranjero y "melia" = miembro) y sería producida por una apoplejía o lesión en dicha área.