sábado, 24 de septiembre de 2016

Definición y tipos de inteligencia

La "inteligencia" es uno de los constructos más estudiados en la historia de la psicología y a pesar de ser un concepto muy cotidiano y al que todo el mundo hace referencia, como pasa con otros conceptos tales como "autoestima", tratar de delimitar todo cuanto abarca y deja de abarcar es un auténtico quebradero de cabeza.

Si uno se ciñe a su etimología, "inteligencia" es la derivación castellana del latín "intellegere", compuesto por las palabras inte (entre) y legere (Escoger). Las personas calificadas como "inteligentes" eran aquellas que sabían escoger la mejor opción entre todas sus alternativas.

La RAE define "inteligencia" como "capacidad para entender o comprender", así como "capacidad para resolver problemas".

Revisando la literatura científica, es más difícil de concretar. La psicología experimental la aborda desde la perspectiva de resolución de problemas, es decir, le da un enfoque cualitativo, mientras que la psicología diferencial ha estudiado su carácter psicométrico, a partir de una dimensión cuantitativa. La psicología genética, por otro lado, se ha encargado de estudiarlo como un proceso epigenético.

Revisando todas estas definiciones, nos encontramos que el concepto "inteligencia" abarca distintos dominios, que no tendrían por qué solaparse entre ellos, lo cual ha llevado a algunos teóricos a idear distintos tipos de inteligencia.

Es importante decir que, aunque los animales también disponen de inteligencia, y que esta guarda algunos aspectos en común con la humana, las teorías que se explican a continuación son relativas a la inteligencia de los seres humanos.

Los factores G y S (teoría bifactorial)



A principios del s. XX, Spearman propuso que la inteligencia estaba compuesta por dos factores:

  • Factor G: de naturaleza innata y referido a la inteligencia general.
  • Factor S: que es aprendido y se refiere a las habilidades necesarias para resolver tareas específicas.
Tres décadas después, Thurstone negó la existencia del "factor G", por lo cual entendía que todo lo relativo a la inteligencia era aprendido. También dividió la misma en 7 factores:

  • Fluidez verbal (acceso rápido y eficaz a un amplio vocabulario).
  • Comprensión verbal (habilidad para definir y entender conceptos).
  • Aptitud espacial (reconocimiento de los objetos y comprensión de las consecuencias físicas de la manipulación de los mismos).
  • Capacidad perceptiva (adecuada y rápida percepción de todas las características de un objeto).
  • Razonamiento inductivo (pensamiento lógico).
  • Razonamiento numérico (habilidad para resolver problemas aritméticos).
  • Memoria (capacidad para almacenar y recuperar información).

Posteriormente, Guillford, quien también estuvo de acuerdo en la inexistencia del "factor g", argumentó qué los factores que componen la inteligencia ascienden hasta 150.

Inteligencia fluida y cristalizada


En 1970, Cattell y Horn aseguraron que lo que abarca la "inteligencia" puede ser dividido en dos grandes categorías:

  • Inteligencia fluida: se refiere a lo que comúnmente se llama "lógica". Este tipo de inteligencia, libre de influencias culturales o sociales, se encuentra fuertemente ligada al desarrollo neurológico, de esta manera, siendo bastante pobre en el nacimiento, se incrementa hasta más o menos los 20 años de edad (gracias a la mielinización) y comienza a decaer a partir de los 80 años. Ya unas décadas antes, Jean Piaget, una de las grandes personalidades de la historia de la psicología, había propuesto que el aumento de la inteligencia a través del tiempo era la consecuencia de un proceso biológico, a pesar de que era necesario que el niño experimentase ciertas experiencias para que este se active.
  • Inteligencia cristalizada: Se refiere al contenido de la experiencia y el aprendizaje o, como también se les conoce "los contenidos de la inteligencia".

Teoría de inteligencias múltiples


En 1983, Howard Gardner escribe "Las estructuras de la mente", en dicha obra, donde hace especial hincapié en que la inteligencia no puede ser medida, como pretende la psicología diferencial, cataloga distintos tipos de inteligencia, todos igual de importantes y que su valoración dependerá de cada cultura.

  • Inteligencia lingüística: íntimamente relacionada con el concepto de "fluidez verbal" de Thurstone. Se refiere a la habilidad para emplear el vocabulario y la gramática.
  • Inteligencia lógica-matemática: volviendo a recurrir a la teoría de Thurstone, esta inteligencia podría relacionarse tanto con el "razonamiento numérico", como con el "razonamiento matemático".
  • Inteligencia musical: habilidad para reconocer distintos sonidos y melodías, así como para crearlos.
    Howard Gadner
    Howard Gadner
  • Inteligencia espacial: engloba la "aptitud espacial" y la "capacidad perceptiva" de Thurstone. Hace referencia a la capacidad para percibir las características de los objetos, así como las distintas posibles interacciones de los mismos con su medio físico.
  • Inteligencia corporal-cinestésica: hace referencia a la capacidad de controlar y coordinar movimientos corporales, así como la expresividad de los mismos.
  • Inteligencia intrapersonal: capacidad para comprender las emociones propias.
  • Inteligencia interpersonal: capacidad para comprender las emociones de los demás (coloquialmente conocida como empatía).
  • Inteligencia naturalista: capacidad para observar, estudiar, comprender y clasificar los elementos de la naturaleza.
  • Inteligencia existencial: capacidad para situarse a uno mismo dentro del cosmos.

La mayor crítica recibida por esta teoría, es que muchas de las "inteligencias" aquí expuestas podrían catalogarse como "talentos", como la inteligencia musical o la corporal-cinestésica.

Los conceptos de "inteligencia intrapersonal" e "inteligencia interpersonal", fueron unificados posteriormente por Daniel Goleman, para definir lo que se conoce como "inteligencia emocional".

Teoría triárquica de la inteligencia


Tan solo dos años después, Robert Sternberg, formuló tres categorías para describir la inteligencia:

  • Inteligencia componencial-analítica: capacidad para desglosar los problemas y ver soluciones "no evidentes".
  • Inteligencia experencial-creativa: habilidad para manejar la información de la que se dispone.
  • Inteligencia contextual-práctica: capacidad del sujeto para adaptar su conducta a la las exigencias del ambiente. Esta inteligencia se subdivide en:
    • Adaptación: cambio en uno mismo para adaptarse a lo que le rodea.
    • Conformación: cambio activo del ambiente para que este se adapte a sus necesidades.
    • Selección: búsqueda de un nuevo ambiente, cuando el actual es insatisfactorio.


Para este autor, la eficacia de la inteligencia está asociada a tres componentes. A los primeros los denominó "metacomponentes", procesos ejecutivos usados en resolución de problemas y toma de decisiones. Las órdenes dictadas por estos son llevadas a cabo por los "componentes de rendimiento". El último componente es el de "adquisición de conocimiento", que se encuentra íntimamente relacionado con la memoria.

Definición integradora actual


Aceptando que todas estas formas de conceptualizar la inteligencia pueden coexistir y tratando de cerrar el problema de definición expuesto al inicio del artículo, actualmente existe una definición aceptada por la comunidad científica: "Habilidad de un individúo para adaptarse al medio en el que se halla inmerso".  Aceptando esto, se concibe que un individúo puede ser muy inteligente dentro de un aula, pero no así en mitad de la selva amazónica y viceversa.