jueves, 29 de septiembre de 2016

Definición y tipos de memoria


La memoria humana ha sido uno de los conceptos que más han traído de cabeza a los psicólogos contemporáneos. Actualmente entendemos memoria como el fenómeno cerebral de la mente humana que nos permite codificar, almacenar y recuperar información.


El primer dilema vino a la hora de tratar de delimitarla, ya que que la información que somos capaces de recordar (o de olvidar), no solo se basa en acontecimientos, sino también en contenido semántico, sensitivo, significados emocionales.... Además, a lo largo del estudio de personas que han padecido distintas lesiones cerebrales, se ha descubierto que ciertos tipos de lesiones afectan al recuerdo de algunas de estas características y no de las otras.

Ante esta evidencia, la psicología comenzó a plantearse que no existe un único sistema de memoria, sino que según el tipo de información que se almacene, se lleva a uno u otro sistema de memoria (cada uno de ellos localizado en un área cerebral distinta).

Los tres principales sistemas de memoria son, la memoria sensorial, la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo.


Memoria Sensorial


La memoria sensorial es aquella que almacena información acerca de los estímulos captados por los órganos sensoriales una vez cesa la estimulación.  Los tipos de memoria sensorial más estudiados son:
  • Memoria Icónica: la referida a la estimulación visual.
  • Memoria Ecólica" (la referida a la estimulación auditiva).
Este tipo de memoria, que opera de forma inconsciente, tiene una "vida corta", ya que toda estimulación queda almacenada por un tiempo medio de 12,5".

Memoria a corto plazo


La memoria a corto plazo (MCP) es aquella en la que se retiene toda información que nos acaba de acontecer y dónde es asimilada y categorizada.

George A. Millner (1956), trató de delimitar la capacidad de este tipo de memoria. En su famoso artículo llamado "El número mágico", formulaba que somos capaces de almacenar entre 5 y 9 estímulos simultáneamente, durante unos 10 segundos. La relevancia que se le otorgue a dicha estimulación será lo que decida si se transfiere a la memoria a largo plazo o cae en el olvido.



El procedimiento para que la información sea considerada relevante puede ser tanto inconsciente (que el organismo de por sí dé importancia a dicha información) o consciente (repetirse a uno mismo la información una y otra vez, para que entre con mayor probabilidad).

Memoria a largo plazo


La memoria a largo plazo es aquella que contiene todo tipo de información y sucesos acontecidos que han pasado el filtro de la MCP. Se divide en:
  • Memoria declarativa (o explícita): que trata acerca del conocimiento y las experiencias propias. Depende del hipocampo y suele ser activada de forma consciente. Además, se subdivide en:
    • Memoria semántica: los significados y significantes de las palabras y la estimulación que recibimos
    • Memoria episódica, que trata del registro de las experiencias vividas por cada persona.
  •  Memoria no declarativa (o implícita): que versa sobre el conocimiento acerca de la ejecución de determinadas habilidades o estrategias cognitivas. Suele activarse de manera insconsciente. Se subdivide en:
    • Memoria procedimental: que se refiere al recuerdo de habilidades motoras y ejecutivas para llevar a cabo una determinada tarea.
    • Memoria perceptual (o sistema de representación perceptual): que mejora la identificación de palabras y objetos mediante el procesamiento y la representación de información relativa a su forma y estructura.
Una vez realizada esta distinción, cabe destacar que para entrenar la memoria y ayudar a que esta no se desgaste por los efectos típicos del envejecimiento, son distintos ejercicios los que se deben realizar para cada una de ellas.