jueves, 14 de febrero de 2019

El cerebro de los hombres envejece más rápido

Un estudio reciente expone que, a la misma edad, el cerebro de los varones acostumbra a estar más desgastado que el de las mujeres.

Un estudio publicado en febrero de 2019 por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y liderado por Manu Goyal, neurólogo e investigador de la Universidad de Whasintong (Misuri, Estados Unidos), expone que, a lo largo de la vida adulta, los varones tienden a mostrar mayor envejecimiento cerebral que las mujeres de su misma edad. En ellas, se encontraba un estado correspondiente a 3,8 años sobre su edad real y en ellos de 2,4 por debajo de su edad cronológica.

El cerebro de los hombres envejece más rápido
Estas diferencias se habían observado ya, anteriormente, pero normalmente a través de estudios "post mortem". Sin embargo, en esta investigación, en la que participaron 205 sujetos, de edades comprendidas entre 20 y 82 años, se han examinado a través de Tomografía por Emisión de Positrones, lo cual ha ayudado a entender no sólo qué sucede, sino también cómo y por qué.

En este trabajo se examinaron los flujos de oxígeno, así como la glucosa, dos componentes que actúan a modo de "combustible" para el cerebro. Desde los primeros años de vida, estos recursos se consumen a lo largo de la maduración cerebral y los procesos de aprendizaje y pensamiento. Conforme avanzan los años, el consumo de ambos se va reduciendo considerablemente, hasta estabilizarse en la vejez.

Cómo la pubertad se inicia antes en mujeres que en hombres, ellas reducen a una edad más temprana los niveles de oxígeno y glucosa que consumen en tareas cotidianas, lo cual explicaría porque llegan en mejores condiciones a la misma edad.Los investigadores atribuyen los resultados encontrados, pues, a cuestiones hormonales. Goyal lo explica de la siguiente forma: "Las mujeres tienen menos pérdida de flujo sanguíneo cerebral tras la pubertad, más glicólisis,  durante la edad adulta joven, menos pérdida de proteínas... Diferencias que van preparando el escenario para las posteriores trayectorias del envejecimiento cerebral", argumentó el neurólogo, quien piensa que ello podría explicar por qué ellas acostumbran a mantenerse mentalmente más agudas en el tiempo.

Por último, no hay que olvidar que este es sólo uno de los numerosos factores que afectan al envejecimiento y al rendimiento cognitivo. Además del género, factores como el nivel educativo y cultural, el ejercicio físico y mental o la dieta, influirán igualmente en la velocidad y calidad del envejecimiento cerebral. Para entender esto, si únicamente nos fijásemos en los resultados encontrados en el estudio, se intuiría que los hombres serían más proclives a sufrir enfermedades neurodegenerativas, como es el ejemplo del Alzheimer. No obstante, esto sucede justamente al revés, probablemente por la mayor presencia de estrógenos y por el hecho de que viven más tiempo que los varones.

martes, 12 de febrero de 2019

Sufrir Bullying de forma crónica altera la estructura de determinadas áreas cerebrales e incrementa el riesgo de padecer una enfermedad mental

Un reciente estudio ha mostrado víctimas de Bullying continuo tienen mayor riesgo de padecer Depresión, Ansiedad o Hiperactividad al llegar a la edad adulta.

A nadie se le escapa que cualquier situación adversa y estresante tiene efectos negativos más allá de la propia experiencia, como se observa, por ejemplo, en el Trastorno por Estrés Postraumático. Tampoco tomaría a nadie por sorpresa escuchar que cuando una experiencia adversa se experimenta durante un largo periodo de tiempo y de forma habitual, incrementa esos efectos, como en el caso de Trastorno de Estrés Postraumático Complejo. Además, recientes investigaciones han demostrado qué, cuando esto sucede en la infancia, ello tiene un fuerte impacto sobre su estructura cerebral, aumentando el riesgo de psicopatía. Parece, pues, obvio que ser víctima de Bullying durante un periodo continuado, puede tener este tipo de efectos. En Diciembre de 2018, la revista Molecular Psychiatry publicó un estudio liderado por Erin Burke Quilian, neuróloga e investigadora del King´s College de Londres, en el que se detalla cómo y de qué forma, el ser víctima constante de Bullying altera la estructura cerebral.

Bullying


En dicho estudio se encontró que aquellos adolescentes que sufren Bullying de forma continuada, tienen mayores probabilidades de padecer  síntomas propios de Depresión, Ansiedad e Hiperactividad a la edad de 19 años. Estas mismas personas, además, muestran alteraciones con respecto a las áreas izquierdas de su Putamen y Núcleo Caudado, con respecto aquellos que sólo sufrieron acoso de forma puntual y resto de la población. Hay que recordar que ambas estructuras forman parte de los Glangios Basales y que intervienen tanto en el movimiento y en el aprendizaje.

En este estudio participaron 682 adolescentes que forman parte del proyecto "IMAGEN", un estudio longitudinal acerca del desarrollo cerebral durante la adolescencia y la salud mental. a los participantes, distribuidos entre Inglaterra, Iralanda, Francia y Dinamarca, se les sometió (a las edades de 14, 16 y 19) a un test en el que se les preguntaba si habían sido víctimas de Bullying, desde cuando y con qué frecuencia, de la misma manera que fueron sometidos a escáneres de Imagen por Resonancia Magnética Estructural.

¿Qué es el Bullying?


Se entiende por Bullying el maltrato físico y/o psicológico deliberado y continuado que recibe un niño por parte de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con el objetivo de someterlo y asustarlo, con vistas a obtener algún resultado favorable para los acosadores o simplemente a satisfacer la necesidad de agredir y destruir que éstos suelen presentar. Este puede ser de diversos tipos:
  • Físico: cuando requiere algún tipo de agresión física, por ejemplo: Golpes, empujones...
  • Social: cuando se excluye de un círculo social o margina públicamente a la víctima. 
  • Psicológico: cuando se infieren en burlas o en minar la autoestima de la víctima, de la misma manera que infundiendo temor en ella.
  • Verbal: cuando se cae en el insulto, motes o resaltar defectos físicos.
En definitiva, el Bullying implica una repetición continuada de las burlas o las agresiones y puede provocar la exclusión social de la víctima. Aunque el término original, anglosajón, se refiere a cualquier contexto, incluso de hijos a padres, en castellano el término es aceptado únicamente cuando sucede entre pares.

Conclusión


El Bullying es un problema creciente en las escuelas del mundo occidental, agravado por el temprano acceso de los jóvenes a las redes sociales, que ha originado otro gran problema conocido como Cyberbullying, o Ciberacoso, que en muchos casos, escondidos en el anonimato, proporciona mayores herramientas a los perpetradores.

Bullying

A la luz de los resultados del estudio liderado por Burke Quilian, es importante prevenir que esta práctica se produzca para incidir positivamente en la salud mental de las próximas generaciones. Es por ello recomendable implantar en centros educativos programas de educación e intervención, tanto para los alumnos, como así para los padres. 

jueves, 7 de febrero de 2019

De esta manera Islandia ha conseguido reducir drásticamente el nivel adicción e indice de criminalidad en adolescentes

"Juventud en Islandia" es el programa que aplica el gobierno islandés y que ha conseguido reducir considerablemente el consumo de drogas y los índices de criminalidad en adolescentes.

En los años 1992, 1995 y 1997 se les pasó a adolescentes islandeses (de entre 14 a 16 años) un cuestionario acerca de sus hábitos de vida, entre los que se encontraban preguntas de la talla de: "¿Alguna vez has probado el alcohol?, si es así ¿Cuando fue la última vez que bebiste?", "¿Alguna vez te has emborrachado?", "¿Has probado el tabaco? Si es así ¿Con qué frecuencia fumas?", "¿Cuánto tiempo pasas con tus padres?" "¿Tienes una relación cercana con tus padres?" o "¿En qué tipo de actividades participas?"

Iceland Youth
Foto encontrada en: kidzu.co


Según los resultados, el 25% de ellos fumaba a diario y el 40% se había emborrachado en el mes previo a realizar la encuesta. El análisis de los datos recogidos permitió establecer un perfil del adolescente que consume ciertos tipos de sustancias y que mantiene su consumo a lo largo del tiempo. El dato que más llamó la atención de los investigadores fue que participar en actividades extraescolares y satisfactorias relaciones familiares mostraron ser fuertes predictores en adolescentes en cuanto a comenzar a consumir alcohol u otras drogas. Esto les dio pie a pensar que actuar sobre estas dos vías sería de gran utilidad para tratar y prevenir estos problemas. Cuando la misma encuesta se pasó a la población adolescente en 2016, el porcentaje de fumadores diarios era del 3% y de los que se habían emborrachado en el mes anterior al 5% ¿Cómo lo consiguieron?

Los estudios de Harvey Milkman


Una figura clave para este logro ha sido el psicólogo norteamericano Harvey Milkman, quien aterrizó en Islandia en 1991 y actualmente es profesor de la Universidad de Reykjavik. Milkman había sido invitado al país europeo a dar una conferencia acerca del trabajo que había realizado previamente en la Universidad de Denver.

Harvey Milkman
Harvey Milkman.
Milkman, en la década a los 70 trabajó en el campo de las adicciones en el Hospital Bellevue de Nueva York, cuando se incrementó alarmantemente el consumo de LSD y Marihuana en su país. Durante esa época, el psicólogo cayó en la cuenta de qué la mayoría de las investigaciones sobre el tema se estaban centrando en por qué esas personas se iniciaban en el consumo de sustancias, pero no en por qué ese consumo era mantenido a lo largo del tiempo. El investigador descubrió en que el adicto elegía "Heroína" o "anfetaminas" dependiendo de la manera en que quisiera lidiar con el estrés, mientras que la heroína era elegida por aquellos con tendencia a escapar de los problemas, las anfetaminas mostraban ser más populares entre aquellos que querían confrontarlos activamente.

Según la teoría de Milkman, el factor primordial que determinaba el carácter reforzante del consumo era como estas sustancias alteran la química del cerebro. Distintas drogas (incluyendo aquí el alcohol y la nicotina) tienen una incidencia específica sobre determinados circuitos cerebrales y esto puede crear artificialmente la sensación que busca el individuo (euforia, tranquilidad...). Sin embargo, estas reacciones químicas se pueden lograr de manera natural, a través de actividades como la práctica deportiva, musical....  no todas ellas lícitas, ya que las actividades delictivas también son un recurso en el que alguna gente busca esta estimulación cerebral.

Distintas investigaciones llevadas a cabo por todo el continente europeo, así como en algunos países asiáticos, demuestran que el fundamento de Milkman: "darle a los jóvenes algo mejor que hacer", es efectivo en cualquier núcleo cultural. La única excepción se encontró en un país del mar báltico, dónde la participación en actividades deportivas demostró ser un factor de riesgo para el consumo de drogas. Una investigación más profunda demostró que el perfil de los dueños de este tipo de centros eran jóvenes exmilitares proclives a emplear esteroides para desarrollar los músculos. 

Debido a sus trabajos, en 1992, el equipo de Milkman recibió una beca de 1.2 millones de dólares para el "Proyecto Autodescubrimiento", en el que se ofrecían alternativas naturales para obtener ese "chute" a jóvenes de 14 años para alejarles de las drogas y de actividades delictivas. El psicólogo explicó así el éxito del proyecto: "No le decíamos a los chicos que iban a recibir tratamiento. Les decíamos que les enseñaríamos lo que ellos quisieran: música, danza, pintura... la idea era dotarles de herramientas para lidiar de una forma más efectiva con los problemas de la vida, en algunos casos ayudándoles a reducir sus niveles de ansiedad, y en otros proporcionándoles la adrenalina que buscan", aseguró Milkman.

Iceland Youth
Jóvenes adscritos a los programas de "Juventud en Islandia" | Foto de Dave Imms para "Mosaic".


El éxito de este programa se centró en qué, conjuntamente a la instrucción de nuevas habilidades, también se les enseñaba a los chicos a desarrollar su autoestima y autoconcepto. Según Milkman: "El fracaso de los anteriores programas de educación antidroga se debe a que no prestaron atención a este factor. Es necesario desarrollar herramientas para ser capaces de asimilar y aplicar lo que en ellos se enseña", explicó el investigador. Cabe destacar que a los participantes se les dijo que sería un programa de tres meses y algunos de ellos se quedaron hasta cinco años.


Juventud en Islandia


Cuando Milkman viajó a la ciudad islandesa de Tindar, por aquel entonces con un índice muy alto de alcoholismo y delincuencia entre la población adolescente, conoció a su colega Dóra Sigfúsdóttir, con quien hoy sigue colaborando fielmente. Sigfúsdóttir le planteó al norteamericano si su idea de darle a los jóvenes "algo mejor que hacer", podría funcionar, no solo para alejar a los que ya son consumidores de estas prácticas, sino también para evitar que otros se inicien en la misma. Con esta idea nació en 1999, subvencionado por el ayuntamiento de Reykjavik, el proyecto "Juventud en Islandia", a través del cual se animaba a la población joven a participar en un amplio rango de actividades extraescolares. Además de los resultados arriba expuestos acerca de cómo ello redujo el consumo de drogas entre los jóvenes, es importante remarcar en como ello también ayuda en desarrollar una generación con mejores índices de salud, con lo que ello revierte en los gastos en sanidad del país.

Juventud en Islandia
Logotipo de "Juventud en Islandia".
Un importante matiz con respecto al programa puesto en marcha anteriormente en Denver fue que en este caso el gobierno tomó parte activa y cambió algunas leyes. A partir de entonces se ilegalizó la venta de tabaco a menores de 18 y de alcohol a menores de 20, sumado a que se estableció un toque de queda a los menores de 16 hasta las 22:00 p.m. Además, se obligó por ley a que todos los colegios implementasen organizaciones parantales con el objetivo de instruir a los padres a cómo estrechar lazos con sus hijos y las formas más efectivas de educación. Con todo esto, además de recibir formación permanente en cuanto a estrategias educativas, también aprenden a reforzar su autoridad.

Otra forma de potenciar este iniciativa por parte del gobierno fue el de dotar a becas a los jóvenes que participasen en estas actividades, logrando así darle la oportunidad a los hijos de familias más desfavorecidas.

¿Y qué pasa con el resto de países?


Parece ser que, desde hace ya décadas, Islandia ha encontrado una serie de pautas muy efectivas para atajar el problema casi de raíz ¿Por qué entonces otros países siguen teniendo grandes problemas de drogadicción y delincuencia en la población joven? Aquí entran dos factores: el primero de ellos es que otros países accedan a poner en marcha el programa y el segundo determinar si lo que funcionó en el pequeño país del noroeste de Europa.

En cuanto a la primera cuestión, cabe recalcar qué, en términos científicos, es difícil esclarecer si los cambios vividos en ese país se deben únicamente a la aplicación de estas medidas, o a otros factores. Esto puede explicar porque el método no tiene el reconocimiento de "panacea" que cualquiera pudiera adjudicarle solo leyendo los datos ofertados en el presente artículo.



Lo cierto es que desde 2006 existe el programa "Juventud en Europea", coordinado por el colaborador de Milkman, Jòn Sigfússon al cual, hasta la fecha se han adscrito 35 municipios, distribuidos entre 17 países. En esos sitios, se intenta aplicar las medidas adoptadas en Islandia, pero adaptadas a las circunstancias del país. Por ejemplo, tomando el ejemplo de Tarragona, en España. En dicho país está incrementando la ludopatía en jóvenes, así que el cuestionario inicial incluye también items referidos a esta práctica para poder actuar sobre ella.

Lo cierto es que en todos los sitios en los que se ha implementado este programa se han encontrado resultados positivos, destacando Kaunas, en Lituania, quienes tomando medidas muy similares, han conseguido reducir, con respecto a 2006, el consumo de alcohol en jóvenes un 25% y hasta el 30% el de los fumadores habituales. Aún así, ningún otro sitio ha mostrado datos tan impresionantes como los de Islandia.

Conclusión


Esta claro que potenciar la unidad familiar y la participación en actividades extraescolares son estrategias efectivas para alejar a los adolescentes de las sustancias nocivas, así como de actividades delictivas. No obstante, el nivel de efectividad que tenga en una determinada población dependerá de:

  • Factores culturales: cabe destacar que no en todas las culturas, el tema del consumo de sustancias, incluso las conductas delictivas, tienen el mismo valor. Hay sociedades más enfocadas hacia el individualismo y otras más enfocadas a la colectividad. Todo este tipo de factores tendrán un determinado peso en cómo se tratará esta temática.
  • Factores demográficos: es importante destacar que Islandia es una población muy pequeña (alrededor de 350 mil habitantes), si lo comparamos con Estados Unidos (más de 300 millones de habitatantes), es fácil darse cuenta de que la implantación no es igual de sencilla y económica en distintas zonas geográficas.
  • Factores económicos: el trabajo realizado por Milkman en Denver funcionó con una generosa beca y en Juventud Islandesa, el gobierno de dicho país apostó firmemente para financiar todo lo que implicaba su implementación. Esto requiere, por una parte, un alto grado de implicación por parte del gobierno y que este cuente con esos recursos. No hay que olvidar que, en este tema, el factor demográfico antes mencionado, vuelve a suponer una alta variabilidad. Eso sí, siempre teniendo en cuenta que invertir en educación y calidad de vida, es una apuesta segura.

En definitiva, es de vital importancia que los gobiernos tomen medidas para atajar esta problemática, pero eso no quiere decir que, como individuos, no podamos hacer nada cuando esto no sucede. Tomar conciencia del problema y de cuáles son las principales vías de solución es de gran ayuda para mejorar la calidad de vida propia o de las personas de nuestro entorno. 

viernes, 1 de febrero de 2019

Cómo centrarse en lo importante por encima de lo urgente

La inmediatez o demora de las posibles recompensas consigue que, en ocasiones, dejemos de lado objetivos importantes.

"Ojalá me hubiera dado cuenta antes. No siempre lo urgente es lo importante". Con estas palabras, el grupo "Fito & los Fitipaldis", en su canción "La Casa por el Tejado" ("Lo más lejos a tu lado", 2001), describió un problema qué es mucho más común de lo que la gente se piensa, no tener tiempo para tareas placenteras o de gran importancia, por estar centrados en otras que requieren un menor plazo para ser ejecutadas. Así lo demostró la investigación de Meng Zhu y colaboradores, publicada en febrero de 2018, a través de cinco experimentos en los que expusieron lo que llamaron como el "Efecto de la Mera Urgencia".

Cómo centrarse en lo importante por encima de lo urgente
Esta tendencia puede tener efectos muy negativos en algunas personas, ya sea por la propia demora en encargarse de asuntos importantes, como por el estrés o la ansiedad que pueda generar el comprobar cómo se les acumulan esos asuntos importantes, sintiéndose incapaces de lidiar con ellos de la forma correcta. Cabe señalar que normalmente, todo este procesamiento ocurre de manera inconsciente y que la gente, normalmente, no es capaz de darse cuenta de por qué está fallando a la hora de lidiar con estos problemas.

Por supuesto, si se quiere mejorar en esta tarea, hay que establecer un criterio acerca de qué es lo que convierte una tarea en "importante". La psicóloga clínica y escritora, Alice Boyes, en un artículo publicado en la Harvard Business Review en febrero de 2018, sugiere estos cuatro aspectos a tener en cuenta a la hora de valorar la importancia de una tarea:


  • Alza tus valores: existe una fuerte evidencia acerca de qué la motivación intrínseca tiene mayor peso que la extrínseca. Aquellas tareas que te hacen sentir bien contigo mismo, como pueden ser trabajos voluntarios o pasar tiempo con tu familia), deberían de tener un peso importante en tu agenda, aunque sea por mero bienestar psicológico, ya que ello tendrá un importante impacto sobre tu rendimiento en el resto de tareas.
  • Aportan reconocimiento público: aunque quizás este punto varíe más entre las personas, ya que es un aspecto a la que algunas le dan mayor importancia que otras, no deja de ser cierto que puede darse el caso de que centrarse únicamente en lo urgente puede acarrear una tediosa monotonía con tareas que tengan un pobre impacto en cuanto a la autorealización. Tareas cuya recompensa pueda estar mucho más lejos en el tiempo, como puede ser escribir un libro o estudiar unas oposiciones, tal vez deberían de tener mayor importancia sobre otras más urgentes cuyo premio no sea tan suculento.
  • Incrementan tu dominio de conocimiento y ejecución de algún área determinada: esto se puede aplicar tanto al estudio, como a las aficiones. Por un lado, emplear tiempo para conseguir algún título (cerrera, nivel de idioma), puede tener mayores beneficios laborales a largo plazo que la suma de todas las tareas "urgentes" de las que uno se haya podido encargar en el mismo periodo de tiempo. Por otro lado, dejando a un lado la importancia que tenga un diploma, adquirir nuevos conocimientos y/o habilidades también pueden tener importantes aplicaciones prácticas o incidir sobre la propia autoestima.
  • Previenen desastres: organizar tus tareas con miras cortas puede implicar que no preveas contingencias a largo plazo que pueden pillarte completamente desprevenido. Reservar parte de tu tiempo para hacerte chequeos médicos, darte el descanso que mereces o realizar un plan de acción ante cualquier posible contingencia en tu trabajo pueden ser tareas con recompensa a largo plazo de las que sería importante centrarte ahora.
Dicho esto ¿Cómo saber identificar qué tareas cuya recompensa aparece a largo plazo tienen mayor importancia qué otras más urgentes? ¿Cómo puedo aprender a darme permiso para dejar de hacer esas tareas urgentes? La propia doctora Boyes da los siguientes consejos:

1.- Anótalas en tu agenda y asígnales mucho más tiempo del que requieren


Un estudio conducido por Gollwitzer y Brandstätter en 1997 demostró que organizar todas las tareas por hacer en una agenda en la que se especifique  el tiempo reservado para cada una de ellas, incrementan enormemente la posibilidad de qué esas tareas se lleven a cabo.

Es muy probable que la tarea que llevas postergando sea una que, independientemente de su nivel de dificultad, sea desconocida para ti y te requiera un tiempo de aprendizaje y adaptación. Por ello, Boyes sugiere una técnica que denomina "limpiado de escritorio", en el que se reserva un día entero para esa tarea. Una vez que le dedicas ese tiempo a dejar ese asunto atado y bien atado, el resto de la semana irá mucho más fluido e irás mucho más relajado.

2.- Desglosa los objetivos en otros más pequeños


Muchas veces podemos sentirnos abrumados al pensar en el tiempo que nos puede llevar el conseguir un determinado objetivo. Pongamos por ejemplo aprender un idioma. Esta es una tarea que, en realidad nunca tiene fin, sin embargo, está estratificada en distintos niveles de conocimiento (A1, A2, B1...). Fijarse unos meses para alcanzar un nivel A2, puede parecer más factible que fijarse un tiempo para llegar hasta el deseado C2. Una vez que se haya alcanzado esa primera parte del objetivo, se puede empezar a valorar cual es la estrategia más eficaz para alcanzar el segundo.

3.- Anticipa y maneja síntomas de ansiedad


Muchas tareas importantes que suelen ser postergadas normalmente implican pensar en qué hay cosas que pueden salir mal: redactar un testamento, hacerse un seguro, planificar un plan de crisis para la empresa.... estar centrado en ello puede provocar sensaciones desagradables, pero no sólo al anticipar catástrofes, sino también el mero hecho de salir de una zona de confort para comenzar aquella actividad que deseas hacer y que te supone un reto nuevo.

Cómo centrarse en lo importante por encima de lo urgente

Por otro lado, mirar de reojo aquellas tareas "urgentes" a las que estás dando de lado, puede igualmente generar ansiedad, ya que se contemplan cercanas las consecuencias negativas de dejarlas pasar.

Es por ello que si se quiere comenzar a cambiar el planteamiento y encargarse de los objetivos importantes a largo plazo, es importante reconocer los síntomas típicos del estrés y la ansiedad y cómo lidiar con ellos para que sus efectos sean lo menos perjudiciales posibles.

4.- Gasta menos tiempo en tareas sin importancia


En muchas ocasiones pecamos de querer ser perfeccionistas. No es que ello sea malo de por si, pero puede llegar a ser contraproducente cuando nos lleva a emplear demasiado tiempo en determinadas tareas cuyo resultado final no es tan importante o qué también se pueden hacer de manera eficiente con otros métodos que requieran mucho menos tiempo y esfuerzo.

Para estos casos puede ser de gran ayuda contar con estrategias para tomar decisiones rápidas. En ocasiones es más efectivo tomar una decisión rápida que una perfecta.

5.- Darle mayor importancia a aquellas tareas que eliminarán otras en el futuro


En su artículo, la doctora Boyes hace referencia a un refrán: "estar demasiado ocupado persiguiendo las vacas, como para construir una valla". A lo que se refiere este dicho es que si ese granjero gastase algo de tiempo en construir la valla, la vacas no se le seguirían escapando y en el futuro habría ahorrado mucho tiempo.   

Es por ello que resulta altamente recomendable pensar si gastar más tiempo ahora en algo, te  lo ahorrará en el futuro.

6.- Desarrolla estrategias que te permitan ver todos los detalles


Todo lo expuesto anteriormente parece muy fácil cuando se sabe identificar qué es lo más importante, pero si esto estuviese tan claro, este artículo no sería necesario. Es por ello que, además de interiorizar todas las estrategias previamente descritas, es conveniente desarrollar estrategias para ser capaces de observar con más detalle todo el conjunto de alternativas. Lo que posibilite esto puede variar mucho dependiendo de la persona. En líneas generales, cuando despejamos la cabeza con otra cosa y volvemos a la tarea principal, somos capaces de observar elementos que anteriormente se nos pasaban por alto. Por otro lado, también puede ser muy útil consultar con otras personas, por un lado porque te pueden aportar puntos de vista distinto y, por otro, porque el mero hecho de verbalizar un pensamiento consigue un mayor procesamiento de la información que el mero hecho de pensarlo.

Resumen 


En ocasiones en los que sientas que trabajas mucho y obtienes poca recompensa o cuando sientas que hay cosas muy importantes para ti, pero llevas demasiado tiempo postergándolas, puede ser de mucha utilidad alejarte de todo y tratar de valorar las consecuencias de cada una de tus posibles opciones. Una vez que tengas claro que objetivo es más beneficioso para ti, date permiso para lidiar con las consecuencias de aquello que estás dejando escapar por un bien mayor. 

martes, 29 de enero de 2019

La práctica musical reduce el riesgo de deterioro cognitivo

Según un estudio de la Universidad de Granada, tocar un instrumento o cantar reduce el riesgo de padecer deterioro cognitivos al igual que apalea los efectos del mismo.

Investigadores de la Universidad de Granada publicaron en noviembre de 2018, a través de la revista Plos One, una revisión sistemática en la que analizaron 13 estudios, escritos en castellano e inglés, en cuanto a los efectos de la práctica musical (aprender y practicar con un instrumento o el canto) sobre el envejecimiento. Nueve de estos estudios comparaban de ancianos músicos con otros que no lo eran y los cuatro restantes versaban sobre programas de entrenamiento musical en personas qué nunca habían tocado ningún instrumento, concluyendo que la práctica musical tiene un efecto muy positivo en alas de apalear el deterioro cognitivo típico del envejecimiento humano.

La práctica musical reduce el riesgo de deterioro cognitivo
El problema al que se enfrentó el equipo liderado por el neurólogo Rafael Román-Caballero fue que, hasta el momento, la práctica musical se había asociado a estudios epidemológicos con grandes poblaciones, por lo que poco se conocía acerca de su efecto en el envejecimiento normal, cuestión que los investigadores de la Universidad de Granada han tratado de resolver con su meta-análisis.

Los resultados que se encontraron muestran que la práctica musical se relaciona con mejoras cognitivas, no solo en aquellas cuestiones directamente relacionadas con la misma, como podría ser la capacidad auditiva, sino también en otras más generales como son la velocidad de procesamiento, la memoria o la capacidad de control. Es por ello que la práctica musical tiene una incidencia muy positiva en aspectos que normalmente se ven deteriorados en el envejecimiento.

Si bien es verdad que aquellas personas que se iniciaron en el mundo musical a una edad muy temprana mostraron mejores resultados, el estudio también pone de manifiesto que nunca es tarde y que aquellos que se adentraron en ese mundillo en una edad avanzada, incluso presentando ya algunos síntomas de demencia mostraron igualmente síntomas de mejoría.

Por último, es importante recordar que la clase de envejecimiento que uno tenga, será el resultado de múltiples factores. No hay que olvidar que otros aspectos relacionados con la dieta, el nivel de estudios, sociabilidad, incluso factores como jugar a videojuegos, tienen también un impacto sobre el tipo de envejecimiento.

miércoles, 23 de enero de 2019

Cinco pasos que te ayudarán a no precipitarte en tus conclusiones

Sacar conclusiones precipitadas acostumbra a acarrear consecuencias negativas, tanto para uno mismo, como para las personas de nuestro alrededor. Con una serie de sencillos pasos, una persona puede anticiparse a este fallo y evitar cometerlo.

Imagina a una madre que manda a su hijo a limpiar su cuarto. Pocos minutos después ve a su hijo jugando y le echa un largo sermón acerca de lo irresponsable y desobediente que es, sólo para comprobar posteriormente qué, en realidad al hijo le había dado tiempo a ordenarlo todo y de forma eficiente, por lo que dicha reprimenda era inmerecida. Imagina también a una persona hablando en una reunión de trabajo qué observa a uno de sus compañeros bostezar, dando por sentado qué se está aburriendo por cómo está enfocando la charla, cuando en realidad la otra persona, simplemente, se acostó muy tarde la noche anterior y es el cansancio quien le provocó el bostezo.

Conclusiones precipitadas
Imagen encontrada en: sweetlysavedsista.wordpress.com
En el primero de los casos mencionados, llegar a una conclusión precipitada provocó, en primer lugar, un sentimiento de ira por parte de la madre, qué condujo posteriormente a qué el hijo recibiera una reprimenda inmerecida, con las consecuencias que ello acarrea y además percibir una gran falta de confianza por parte de la madre. En el segundo, la incorrecta inferencia por parte del ponente puede llevarle a minar su rendimiento el resto de la presentación e incluso que el desánimo le acompañe en el resto de su rutina diaria. Por otro lado, también podría tratar a su compañero de una forma arisca, sin que este entienda por qué.

En definitiva, en muchas ocasiones, sufrimos más por lo que creemos que por lo que pasa. Sacar conclusiones precipitadas puede acarrear, no sólo problemas puntuales sobre nuestro estado de ánimo o la relación que tenemos con los demás, sino que también puede generar problemas para nuestra salud mental. Personas que tengan una tendencia natural a sacar conclusiones precipitadas pueden caer en una espiral que les conduzca a padecer ansiedad social o depresión (que sería alimentada al dar habitualmente por sentado el peor escenario sin necesidad de información objetiva).

De hecho, un estudio realizado en 2018 por la Universidad de Anglia Oriental (Inglaterra), conducido por James Hurley, contó con 12 sujetos experimentales que, desde hacía más de una década habían sido diagnosticados y tratados de varias enfermedades mentales, todos ellos mostraban una alta tendencia a sacar conclusiones precipitadas al pasárseles el test "Threat Anticipation Model" (Modelo de Anticipación de la Amenaza, o MRTP), realizado por Freeman en 2007. Estos fueron tratados con el "Maudlsey Review Training Program", desarrollado por el equipo de Hellen Waller en 2011 en el King´s College de Londres y que ha mostrado ser eficaz para rebajar la frecuencia en la que la gente saca conclusiones precipitadas.  Los resultados, aunque son pocos conclusivos, debido al escaso número de sujetos que participaron, mostraron que actuar sobre esta faceta tenía una incidencia positiva en cuanto al transcurso de sus respectivas enfermedades.



Teniendo en cuenta la importancia de actuar sobre esta vía, y atendiendo a los principios del MRTP, la doctora Susan Krauss, profesora de Psicología y Neurociencia en la Universidad de Massachusetts, publicó un artículo en octubre de 2018 para la resvista digital "Psychology Today", en el que muestra cinco pasos a seguir para evitar sacar conclusiones precipitadas, los cuales se desglosan a continuación.

1.- Piensa en ocasiones anteriores en las que sacaste conclusiones precipitadas


En los momentos en los que empieces a sacar conclusiones sin tener toda la información disponible, puede ser útil buscar antecedentes en los que descubriste estar equivocado, incluso aquellos en los que otra persona se equivocó contigo. Repasarlos y pensar en esos momentos que es lo que se podría haber hecho para comprobar si de verdad esa inferencia era acertada o no, será de gran ayuda para lidiar con la situación actual.

2.- Pon a prueba tu habilidad para ver todos los detalles


Muchas veces nos centramos únicamente en un elemento de la escena y con ello concluimos todo lo que está pasando. Por ejemplo, si se mostrase una imagen de una persona blandiendo un cuchillo ensangrentado, podríamos llegar a la conclusión de qué ha cometido un asesinato. Prestando atención a más elementos, podríamos encontrarnos que lleva un delantal y qué hay trozos de ternera sobre su mesa, dándonos a entender de qué es un carnicero.

Si volvemos al segundo ejemplo de la introducción del artículo, el bostezo es sólo un elemento de toda la escena y desconocer el resto es lo que ha llevado a la conclusión.

3.- Atiende a cómo puedes ser engañado por ilusiones


Imágenes como la siguiente son capaces de engañar a tu percepción de la realidad. En verdad, las dos líneas aquí mostradas tienen la misma longitud, pero atender a unos elementos en lugar de otros, puede provocar que tu cerebro procese un engaño como un hecho. Esto también sería aplicable al procesamiento de la información.

Mueller Lyer
Ejemplo de la ilusión Mueller Lyer, en el que dos líneas de similar longitud parecen
de distinto tamaño debido a elementos distractores.


4.- Atiende de cómo de rápido te formas una impresión sobre otras personas.


En el MRTP, a los participantes se les enseña una foto que es descrita cómo mirándoles a ellos. Con entrenamiento, se aprende a cambiar la primera conclusión (por ejemplo, mira críticamente), por otras alternativas (por ejemplo, puede que esté mirando a algo que está sucediendo detrás mía).

Cabe también recordar en este punto que el ser humano tiene una tendencia natural de sacar inmediatamente impresiones sobre las personas a través de lo primero que percibe de ella, lo que se conoce como "Efecto Halo". Esto implica que, en muchas ocasiones, nuestras inferencias en cuanto a desconocidos se basan únicamente en si su rostro inspira confianza o no, o incluso en su forma de vestir e incluso su raza.

5.- Atiende también a ejemplos en la ficción


En distintas obras literarias o cinematográficas podemos ver ejemplos de como sacar conclusiones precipitadas puede llegar a grandes y enormes malentendidos y las desastrosas consecuencias que ello puede acarrear, mientras nosotros, como espectadores, observamos lo fácil que hubiera sido evitar dicha situación.

Conclusión

El cerebro humano tiene una capacidad muy limitada para procesar todas las situaciones a las que nos vemos sometidos en el día a día. Esto sucede porque está diseñado para sobrevivir en la selva, siendo uno de los individuos más débiles de su ecosistema, por lo que actuar rápido tenía más valor que pensar sobre las distintas alternativas. Para que un organismo se adapte a un nuevo ecosistema hacen falta miles de millones de años, mientras que el ser humano a dado el enorme cambio de la selva a la ciudad, en apenas unos millones de años. En este nuevo ambiente, sus problemas cotidianos son muy distintos y resolverlos de manera satisfactoria requiere un procesamiento muy distinto.

Manipulacion
Imagen encontrada en: mundodesconocido.es
Para resolver los problemas derivados de esta escasa capacidad, el cerebro humano emplea unos atajos mentales llamados heurísticos, que le hacen llegar a conclusiones lógicas, pero que no tienen porque estar objetivamente comprobadas para ser aceptadas como verdaderas. De la misma manera, el cerebro tiene también la tendencia de mantener esos esquemas mentales que se forma y la manera de hacerlo es la de razonar cualquier incongruencia que se encuentre con el mismo. De modo que, si no hacemos un esfuerzo extra por analizar concienzudamente todo lo que ocurre a nuestro alrededor, el inconsciente tenderá a ver el mundo cómo creemos que es y no como es en realidad.

Lo arriba expuesto es, en realidad, un mecanismo de supervivencia destinado a hacernos la vida más fácil y a combatir el estrés y la ansiedad. El problema viene cuando conduce innecesariamente a importantes malentendidos, o cuando la tendencia de una persona conduce al pesimismo, o incluso en algunos casos, al optimismo exacerbado. Es por ello que no quedarnos con la primera impresión y hacer un esfuerzo extra por conocer todos los detalles puede ser beneficioso para nuestra salud mental.

jueves, 17 de enero de 2019

Descubren el circuito cerebral implicado en la adicción y que este es manipulable

Investigadores de la Universidad de Génova han identificado el circuito cerebral implicado en la adicción a las drogas, comprobando en un experimento, realizado con ratones, diferencias en la actividad cerebral de dicha zona entre distintos sujetos a los qué se les trató de inhibir este comportamiento a través de una descarga eléctrica.

La revista Nature, en diciembre de 2018, publicó un artículo referente a una investigación llevada a cabo en la Universidad de Génova (Suiza) y liderada por el neurólogo Vincent Pascuoli, dirigida a tratar de averiguar si existen diferencias a nivel cerebral entre aquellos que consumen distintos tipos de drogas sin mostrar un comportamiento adictivo, con respecto a aquellos que si lo muestran. En dicha investigación, llevada a cabo con ratones, hicieron dos importantes descubrimientos: el primero de ellos es qué determinada región cerebral, que se extiende desde la Corteza Orbitofrontal (que juega un importante papel en la toma de decisiones), hasta el Cuerpo Estriado (encargado del sistema de recompensa), se encuentra sobreactivada en aquellos sujetos que muestran un comportamiento adictivo. La segunda es qué, actuando sobre esta región, es posible regular este comportamiento.

Cerebro adiccion
Sección del cerebro de un ratón. En rojo se muestran los circuitos que refuenzan el comportamiento y, en verde, aquellos que refuerzan la decisión de persistir con el mismo. Si la parte verde está muy activa, el ratón autoestimula la zona roja, a pesar de las consecuencias negativas, se vuelve adicto. | Foto: Universidad de Génova.


Antes de continuar, sería de gran utilidad explicar la diferencia existente entre "dependencia" y "adicción", dos términos que suelen confundirse fácilmente. Mientras el primero se refiere a un patrón habitual de conducta, el segundo es una enfermedad crónica que incrementa el deseo de seguir consumiendo una sustancia, o realizar una actividad, a pesar de las objetivas y evidentes consecuencias negativas que ello conlleva, tanto para su salud, como en el aspecto social.

De la misma manera, es importante remarcar qué, a pesar de qué el artículo del equipo de Pascuoli, habla de "drogas", entendidas estas por sustancias ilegales, todo lo referido en el mismo es igualmente aplicable a cualquier sustancia o actividad qué son susceptibles de generar adicción: alcohol, tabaco, cafeína, apostar, sexo, practicar deportes de riesgo.... 

Según los datos aportados en el artículo, sólo una de cada cinco personas que consumen drogas, pasan de un consumo controlado a un uso convulsivo. Christian Lüscher, uno de los encargados de la investigación, realizó las siguientes declaraciones en un comunicado de prensa que se puede encontrar en la web oficial de la Universidad de Génova: "Hoy en día, todavía no sabemos por qué una persona se vuelve adicta a las drogas mientras que otra no, pero gracias a este estudio, sabemos cuáles son las diferencias en la función cerebral entre estas dos categorías", explicó el neurólogo, quien añadió: "La dependencia no conduce necesariamente a la adicción, a la necesidad compulsiva de consumir. Por ejemplo, todos se vuelven dependientes a la heroína desde las primeras inyecciones, pero no todos la consumen de manera compulsiva", sentenció Lüscher.

La adicción está por encima del instinto de supervivencia


En la primera fase del experimento, situaron a los ratones en una zona con acceso a una palanca que, al ser pulsada, estimulaba las mismas áreas del cerebro que se activan al consumir una droga. Cuando el sujeto ya había aprendido esta conducta y acudía a pulsar la palanca con asiduidad, se reprogramaba esta para que le administrase una leve descarga eléctrica. Los resultados mostraron qué únicamente el 40% de los ratones dejaron de pulsar la palanca tras recibir una serie de descargas. Una vez qué se examinó la actividad cerebral de todos los sujetos, se observó qué aquellas ratones que persistían en su comportamiento, a pesar de ser obviamente desadaptativo, tenían sobreactivadas las regiones cerebrales indicadas al inicio del artículo.

Representación de un experimento de condicionamiento
 instrumental con una rata. | Foto en contrada en: Xakata.
Lo expuesto en el párrafo anterior, explica por qué, a pesar de los postulados del Condicionamiento Instrumental, el sujeto persiste en buscar la sustancia, a pesar de qué, tanto a nivel racional, como fisiológico, sabe qué es una conducta que debería evitar.   

La adicción puede ser regulada


Esta serie de descubrimientos pueden ser clave para el tratamiento de adicciones en un futuro. En la segunda fase del experimento, los investigadores inhibieron artificialmente las regiones cerebrales implicadas en la conducta adictiva en aquellos ratones qué seguían pulsando la palanca, comprobando qué, con ello, dejaban de hacerlo. De la misma manera, excitando dichas áreas en los ratones que si que habían inhibido ese comportamiento, volvieron a pulsar compulsivamente la palanca. Esto da esperanzas a la posibilidad de desarrollar en el futuro medicamentos que sean capaces de reducir la conducta adictiva, tal y cómo expresó Pascuoli: "Gracias a este experimento, ya sabemos que circuito causa la adicción y ahora nos será más fácil que causa la ruptura del mismo", aseguró el suizo.

Uno de los puntos a resaltar de esta investigación es que todos los ratones que participaron en el experimento eran genéticamente idénticos, de manera qué cabe preguntarse por qué este circuito cerebral no funcionaba de forma idéntica en todos ellos, pregunta al que el equipo de Pascuoli tratará de dar respuesta en sus siguientes investigaciones. La hipótesis que manejan actualmente es que este diferencia sea debida a factores epigenéticos, esto quiere decir, efectos individuales qué el ambiente y la experiencia ejerce en un determinado organismo.